Para protegerte del frío bajo el abrigo, un calentador de cuello es un accesorio esencial. Sin embargo, tu peinado no tiene nada que envidiar a las bufandas acogedoras, los cuellos altos de lana y los chales de satén. Al quitarte las capas de invierno, tu cabello sufre daños colaterales. Pero no hay necesidad de sacrificar la comodidad ni el estilo. Puedes mantenerte abrigada y lucir un peinado precioso, siempre que sigas estas sencillas reglas.
El secreto de los profesionales: optar por materiales respetuosos con el cabello
Con este frío, una bufanda es un complemento perfecto para cualquier look. Protege de las ráfagas de viento, amortigua el frío matutino y envuelve el cuello con suavidad. Casi nos hace olvidar las bajas temperaturas de la temporada. Sin embargo, a pesar de sus múltiples beneficios, este suave accesorio, que proporciona calidez y comodidad, a veces puede ser el punto débil de nuestro look. La bufanda es la responsable del mayor problema capilar del invierno. Al quitárnosla, nuestro cabello se llena de electricidad estática y descarga a cualquiera que lo toque.
La bufanda protege el cuello, pero nos arruina el peinado. A juzgar por nuestra apariencia, uno pensaría que nos hemos peleado con un oso pardo en el sendero o que hemos afrontado una ventisca. Sin embargo, ni hablar de salir con este frío gélido con el cuello al descubierto. Puede que no lo sepas, pero la bufanda no solo es estética. Te protege de los resfriados fuertes creando un punto de calor en una zona especialmente vulnerable del cuerpo.
¿El problema? Las telas ásperas como la lana cruda o el acrílico causan fricción, lo que genera electricidad estática, rotura y aplanamiento inmediato. Para mantener el cuello abrigado sin arruinar tus peinados, opta por bufandas hechas de materiales que no dañan el cabello. Olvídate de las bufandas baratas del mercadillo; elige versiones más lujosas de cachemira, lana merino o plumón. Otra alternativa elegante y práctica es el chal de satén .
Ver esta publicación en Instagram
Cuellos desmontables: el truco danés que conserva el volumen y el estilo
Para combinar practicidad con estilo y proteger tu cuello sin arruinar tu peinado, cambia tu voluminosa bufanda por un cuello desmontable. Estos cuellos falsos, que dan la impresión de llevar una blusa debajo, son omnipresentes en la moda escandinava. En resumen: son calentadores de cuello mejorados.
Ya sean de polar, lana, punto u otras telas, lisas, estampadas o con cremallera, brindan la misma calidez que una bufanda suave, pero con la ventaja adicional de dejar más espacio para el cabello. Se deslizan fácilmente debajo de los abrigos, abrigando eficazmente la nuca y la parte superior del torso sin tocar el largo del cabello. Podrían ser la mejor innovación para arruinar el cabello de los últimos años. Y a diferencia de las bufandas, que nunca se sabe cómo peinar o anudar, los cuellos desmontables son todo lo que necesitas para realzar un atuendo.
Ver esta publicación en Instagram
Peinados estratégicos que no se aplanan
Este es sin duda el consejo más obvio para mantener el cuello abrigado sin dañar el cabello: péinalo con cuidado. En lugar de repetir el mismo error cada mañana y dejarte el cabello suelto, péinalo con cuidado para que apenas toque la bufanda.
Entre los peinados más efectivos:
- La media cola alta, que mantiene intacta la parte superior del cráneo.
- El moño bajo y suelto, colocado justo encima del pelaje.
- La trenza lateral, alejada de la nuca y ultrafemenina.
- El "claw clip" (clip de cangrejo), que se ha convertido en un arma anti-pinza imparable.
Estos peinados no están pensados para disimular el daño: al contrario, ayudan a mantener la forma, los rizos y la textura hasta la noche. Esto demuestra que a veces basta con abordar el problema desde otra perspectiva para solucionarlo.
El último consejo: aplicar una barrera protectora
"Más vale prevenir que curar", y este dicho es doblemente relevante para tu rutina de cuidado capilar. Para mantener tu peinado intacto después de varias vueltas apretadas en el pañuelo, prepara tu cabello con antelación. Cuidar tu cabello es un compromiso a largo plazo, incluso un arte.
Los peluqueros tienen un último consejo que pocos conocen: crear una barrera antifricción en el cabello antes de exponerlo al frío. Unas gotas de aceite ligero o un espray protector son suficientes para cubrir el cabello y evitar que las fibras se enganchen.
Mantener el cuello abrigado sin arruinar tu peinado no es un sueño ni un privilegio. Con unas cuantas elecciones acertadas, las telas, los accesorios y las técnicas adecuadas, puedes pasar el invierno cómodamente abrigado y con un estilo impecable. De hecho, esa bufanda que tanto amamos como odiamos puede incluso cubrirte el pelo. Las fashionistas la usan como tocado, convirtiéndola en un accesorio todo en uno.
