En la región de Gers, Zoé (@zoe.la.gersoise) está creando conciencia. Directora de arte en diseño gráfico, también es la esposa de Ludovic, un agricultor. Y en los últimos meses, sus videos de TikTok sobre su vida en la granja se han vuelto virales en toda Francia.
"Esposa de granjero y bon vivant"
Así se presenta Zoé en su cuenta de TikTok, @zoe.la.gersoise. Originaria del este de Francia, llegó a Occitania a los 9 años, estudió en Estados Unidos y luego regresó a la región de Gers, donde su pareja se hizo cargo de la granja familiar entre Samatan y Gimont. Actualmente es directora de arte en diseño gráfico y reside en Toulouse. Lejos del estereotipo de la esposa del granjero "que se queda en casa", documenta su vida cotidiana con una perspectiva peculiar e irónica.
En tan solo tres meses, sus decenas de publicaciones han acumulado 15 millones de visualizaciones, casi 16 000 seguidores y 837 000 me gusta. Entre sus publicaciones más vistas se encuentra un vídeo en el que aparece con un vestido de noche porque «su novio le pregunta: "¿Salimos?"» —refiriéndose a ir al campo—. Solo el vídeo ha superado las 800 000 visualizaciones. ¿El secreto? Un humor accesible, situaciones con las que el público se identifica y la capacidad de transformar la vida cotidiana en el campo en algo universal.
@zoe.la.gersoise 🐮👀 #farmer #pareja #agri #fyp #foryou ♬ angeleyes - Jaquavious
"Rompiendo estereotipos sobre los agricultores"
«Mi objetivo es desmitificar los prejuicios que rodean la vida de los agricultores y mostrar lo enriquecedora que puede ser su rutina diaria», explica Zoé. Habla de la gran carga de trabajo de los ganaderos —obligados a trabajar los fines de semana y en cualquier condición climática—, pero también de las ventajas «poco conocidas»: la conexión con la naturaleza y el hecho de que no hay dos días iguales. Recibe «muchos mensajes de agradecimiento» y comenta que «muchos agricultores se ven reflejados» en sus vídeos y la apoyan.
Una pareja muy unida frente a la cámara
Inspirada por su pareja, Ludovic, quien administra la granja familiar, Zoé (@zoe.la.gersoise) publica videos a diario, a menudo mostrando sus aventuras juntos. La pareja se complementa a la perfección: él está profundamente arraigado en la agricultura; ella es diseñadora gráfica con una perspectiva externa, siempre atenta a lo "absurdo" o al detalle conmovedor. Madre de dos hijas pequeñas, Zoé compagina la vida familiar con su pasión por la creación de contenido.
En definitiva, Zoé quiere orientar su cuenta hacia un contenido más técnico, destacando el trabajo de los ganaderos y los agricultores, y convertirse en la historia de una joven pareja de agricultores. Este proyecto responde a una demanda real: su público quiere ver más, comprender más y seguir viéndose reflejado en esta vida cotidiana que hasta ahora les ha sido mal representada.
@zoe.la.gersoise "Llévame a dar una vuelta" 🎶🥳 #agricultor #agricultura #fyp #tractor #foryoupage @NAKAMURA ♬ sonido original - Swup
Un sector cada vez más conectado
El sector agrícola tiene una presencia cada vez mayor en las redes sociales: en 2024, el 79 % de los agricultores tenía al menos una cuenta activa, según un estudio de ADquation. Y a pesar de los numerosos retos a los que se enfrenta el sector, el 92 % de los franceses afirma tener una imagen positiva de los agricultores, una creciente valoración que explica en parte el éxito de las cuentas agrícolas en redes sociales, como la de Zoé (@zoe.la.gersoise).
Esta representación idealizada, sin embargo, no es aceptada universalmente. Algunos la denuncian como una visión idealizada de la profesión, reducida a imágenes pulidas de amaneceres sobre los campos, una vida matrimonial apacible y un vínculo estrecho con los animales. Esta representación se considera engañosa, ya que oculta las dificultades físicas, el estrés mental, la inseguridad económica y la angustia psicológica que sufre un sector de la comunidad agrícola. Otros también señalan la representación romantizada de la ganadería, donde las escenas de ternura con vacas y cabras enmascaran la realidad productiva: animales explotados y luego enviados al matadero. Detrás de la narrativa bucólica, las redes sociales se convierten así en el escenario de un debate sobre qué aspectos de la profesión elegimos mostrar, o no.
En resumen, Zoé (@zoe.la.gersoise) no pretende revolucionar la agricultura. Con humor, sin condescendencia ni romanticismo excesivo, simplemente revela una realidad que muchos desconocían. Y, evidentemente, 15 millones de personas están de acuerdo.
