El perfume es un placer personal, pero de ninguna manera una obligación. Seas hombre o mujer, tienes la libertad de usarlo… o no. Sin embargo, si te gusta aplicártelo, unos sencillos pasos pueden marcar la diferencia para disfrutar de tu fragancia favorita de la mañana a la noche.
Una piel bien hidratada, la mejor aliada del perfume.
Quizás ya hayas notado que el perfume se desvanece más rápido en la piel seca. Esto es normal: la piel bien hidratada retiene mejor las notas aromáticas. Antes de aplicar perfume, usa una crema hidratante sin perfume o una loción corporal que combine con tu fragancia, si la marca ofrece una. Este paso crea una base que ayuda a que el aroma dure más tiempo sin alterar su equilibrio.
Concéntrese en los puntos de pulso
No todas las zonas del cuerpo difunden la fragancia de la misma manera. Las zonas con mayor calor corporal permiten que las notas se desplieguen gradualmente a lo largo del día. Por lo tanto, concéntrese en las muñecas, el cuello, detrás de las orejas, la parte interna de los codos o detrás de las rodillas. No es necesario aplicar varias veces: con solo unos pocos puntos bien elegidos, podrá disfrutar de una agradable estela aromática.
Olvídate del reflejo de frotarte las muñecas.
Es un gesto casi automático, pero es mejor evitarlo. Después de aplicarte el perfume, no te frotes las muñecas. Este movimiento puede alterar las moléculas de la fragancia y modificar su desarrollo en la piel. Lo más efectivo es dejar que el perfume se seque al natural, sin tocarlo.
La ropa puede prolongar la vigilia
Los tejidos tienden a retener los olores durante más tiempo que la piel. Por lo tanto, una ligera pulverización sobre la ropa puede ayudar a que el perfume dure todo el día. Sin embargo, tenga cuidado con las telas delicadas o de colores muy claros, ya que podrían mancharse.
Una botella bien conservada sigue siendo más eficaz.
La forma en que almacenas tu perfume también influye en su calidad con el tiempo. El calor, la humedad y la exposición a la luz pueden alterar su composición. Lo ideal es guardar el frasco en un lugar seco y templado, alejado de la luz solar directa. Contrariamente a la creencia popular, el baño no suele ser el mejor lugar debido a las fluctuaciones de temperatura y humedad.
La concentración también marca la diferencia.
Si buscas una fragancia que dure varias horas, comprueba su concentración antes de comprarla. Un eau de parfum contiene más esencias aromáticas que un eau de toilette, lo que generalmente permite que dure más tiempo en la piel. Por supuesto, la duración también depende de la composición del perfume y de tu tipo de piel, pero este criterio sigue siendo un buen indicador para elegir una fragancia más duradera.
Combinando una piel bien hidratada, la aplicación en los puntos correctos y unos sencillos hábitos, es posible prolongar de forma natural la duración de tu perfume. Esto te permite disfrutar de tu fragancia favorita durante más tiempo, si te gusta usar perfume, teniendo en cuenta que, ante todo, el perfume sigue siendo una elección personal, independientemente del género o la edad.
