Apartada durante mucho tiempo de las pasarelas "debido a su edad", Stephanie Cavalli, modelo italoguadalupeña de 50 años, acaba de realizar un regreso notable al inaugurar el desfile de Alta Costura de Chanel primavera-verano 2026. Con canas, una mirada firme y un discurso inspirador, representa una bocanada de aire fresco en el a veces limitado mundo de la moda.
Un comienzo prometedor truncado por la edad
Nacida en Ostia, cerca de Roma, de padre italiano y madre guadalupeña, Stephanie Cavalli se mudó a Estados Unidos a los 26 años para dedicarse al modelaje. Durante más de 10 años, desfiló en pasarelas y posó para grandes marcas hasta que la implacable industria la consideró "demasiado mayor" a los 38 años.
En aquel entonces, aún no había cabida para modelos de su edad: "demasiado jóvenes" para campañas "senior", "demasiado mayores" para las pasarelas tradicionales. Stephanie Cavalli decidió entonces dejarlo todo, centrarse en sí misma y dedicarse a su pasión por lo vintage y las antigüedades a través de su boutique "La Garçonne" en el norte del estado de Nueva York.
Un renacimiento guiado por la autoaceptación
Este respiro de los focos se transformó en una auténtica búsqueda de identidad. La exmodelo se liberó poco a poco de las limitaciones estéticas que la habían marcado durante tanto tiempo e incluso decidió raparse la cabeza para reafirmar su libertad. En 2020, un amigo fotógrafo le sugirió unirse a Iconic Focus, una agencia especializada en modelos mayores de 40 años. Unos meses después, Stephanie Cavalli volvió a posar, esta vez, abrazando plenamente su verdadero yo.
Ella confiesa: «A los 50, ya no tengo que interpretar un papel. Desfilo con mi edad, mi historia y mis canas», informa Vogue . Esta postura asertiva convenció de inmediato a Matthieu Blazy, director artístico de Chanel, quien le confió la inauguración de su desfile de alta costura de 2026.
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Chanel, símbolo de una época cambiante
Cuando Matthieu Blazy le anunció que abriría el desfile, Stephanie Cavalli comprendió la importancia del momento. Esta elección representó la evolución tangible de la perspectiva de la moda sobre la diversidad de edad. En la pasarela, su radiante cabello gris y su elegancia natural causaron una impresión imborrable. Confesó que había dejado de teñirse durante la pandemia, impulsada por un deseo de autenticidad: «Mi cabello ha recuperado su salud y brillo. Ahora encuentro la belleza en la simplicidad». Para ella, esta oportunidad simbolizaba no solo un triunfo personal, sino también un poderoso mensaje a las mujeres: aceptar su edad sin ocultarla.
Una nueva visión de la belleza
Inspirada por "El arte de la alegría" de Goliarda Sapienza, Stephanie Cavalli adopta un enfoque introspectivo sobre la belleza y el envejecimiento. Ve esta edad como una época de florecimiento y revelación: "Tengo 50 años, y ahora estoy descubriendo todo lo que aún tengo por ofrecer", afirma con entusiasmo. Reconoce que la diversidad de edad en la moda sigue sujeta a las tendencias, pero quiere creer en un cambio duradero: "Las mentalidades están cambiando. Lentamente, pero con seguridad".
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En resumen, la trayectoria de Stephanie Cavalli representa mucho más que un simple regreso a la pasarela: es una redefinición de la belleza y el éxito femenino. Al exhibir con orgullo sus canas y su edad, rompe estereotipos e inspira a toda una generación a romper con las normas sociales. A través de su historia, Chanel no solo captura un momento de elegancia, sino que también representa una victoria simbólica para todas las mujeres que envejecen... con libertad.
