Una encuesta reciente en Japón revela que el 70% de las mujeres casadas se arrepienten de su matrimonio, lo que reavivó el debate sobre la crisis matrimonial en el archipiélago. Esta cifra, obtenida de una encuesta realizada por la agencia matrimonial Presia a 287 mujeres de entre 20 y 59 años, requiere algunas aclaraciones: el tamaño de la muestra es limitado y existe un posible sesgo inherente a un servicio de citas en línea.
Arrepentimientos centrados en el dinero y el hogar
Entre los arrepentimientos expresados, predominan los problemas económicos: el 22,6 % lamenta haber reducido sus expectativas sobre los ingresos de su esposo, y el 14,6 % lamenta la falta de disciplina financiera. La negativa o la incompetencia en el hogar ocupa el tercer lugar (11,1 %). Por el contrario, el 36,6 % no se arrepiente de haber comprometido la apariencia física de su cónyuge. El 54 % afirma que no se volvería a casar con él ni aunque pudiera retroceder el tiempo. Estos resultados refuerzan la idea de una tasa de matrimonio en declive en Japón, marcada por matrimonios más tardíos y un aumento de la soltería.
El contexto de un Japón reacio al matrimonio
El país está experimentando un descenso histórico en los matrimonios, con cifras récord de solteros: el 17,3 % de los hombres y el 14,6 % de las mujeres de entre 18 y 34 años no planean casarse, según encuestas anteriores. Entre las razones citadas se encuentran la preferencia por la soledad (40 %), la percepción de falta de prestaciones sociales (33 %) y la dificultad para conocer a alguien (49 %). Los jóvenes también mencionan el agotamiento por las presiones sociales y económicas, agravado por el rápido envejecimiento de la población.
Sesgo de encuesta
Sin embargo, la plataforma de la agencia de emparejamiento Presia se dirige a un público potencialmente insatisfecho: visitantes de sitios web o usuarios de redes sociales, quienes tienen menos probabilidades de ser felices en sus relaciones. Esto distorsiona los resultados negativamente, como se señaló en el análisis original. Lejos de ofrecer una visión completa, esta encuesta destaca frustraciones reales (finanzas, división del trabajo), pero no refleja la realidad de todas las relaciones japonesas.
En resumen, estas cifras reflejan un declive estructural: los matrimonios están disminuyendo y la tasa de natalidad está en su nivel más bajo. Sin embargo, iniciativas como las agencias de citas persisten, y las encuestas muestran que muchos aún aspiran a casarse algún día. La crisis es real en Japón, pero se ve atenuada por la evolución de las expectativas sobre la conciliación de la vida laboral y personal y el bienestar financiero.
