San Valentín es una festividad comercial, sin duda, pero también es una buena excusa para romper con las rutinas habituales de intimidad y probar nuevas prácticas, nunca mencionadas en los libros de texto. Este año, el placer no se presenta en forma de pastelería de alta gama ni de un ramo rojo brillante, sino de juguetes de silicona y cremas sugerentes. La Julieta que llevas dentro también esconde a Afrodita, y no quiere rosas espinosas, sino accesorios que la acaricien.
El consolador con correa Ma Joie para gemir al unísono
¿Sabías que los prejuicios son enemigos del placer ? Mientras no los superes, te quedarás a las puertas del séptimo cielo, con esa sensación añadida de incompletitud. Así que este San Valentín es el momento perfecto para probar algo nuevo y nutrir tu intimidad. Y este dildo con arnés es un excelente punto de partida para descubrirse mutuamente desde una perspectiva diferente: mejor aún, es la base de la intimidad.
Este es el dildo con arnés más sofisticado del mercado y, sobre todo, el más anatómicamente seguro. No es el cuerpo el que se adapta al accesorio, sino al revés, y esa es la gran promesa de Ma Joie, que te devuelve la sonrisa (tanto a la parte activa como a la pasiva). ¿Qué lo hace tan único? Su sistema de cierre magnético y su diseño modular, compatible con todo tipo de cuerpos y todas las necesidades íntimas.
El método es sencillo. Te pones las elegantes bragas de encaje con imán, colocas el vibrador a un lado y el estimulador de clítoris al otro, y estás lista para desatar la adrenalina. Diseñado por mujeres, para mujeres, este consolador con arnés es perfectamente ergonómico y tiene el mérito de dar en el clavo. Porque la sexualidad no es una actividad de dormitorio, sino un interludio atemporal.

Lubricante natural MyLubie para un placer suave e ininterrumpido
Este es el primer paso de una larga serie de abrazos. Este producto, injustamente subestimado, es una forma divina de comenzar las caricias. Aplicar lubricante puede no parecer obvio para todos, pero esta pequeña y traviesa crema calienta el cuerpo antes de continuar.
El lubricante, además de facilitar la penetración y mejorar la intimidad, es tan esencial como la crema hidratante en tu rutina de cuidado de la piel. Sin él, las molestias son inevitables. Y como bien sabes, "donde hay incomodidad, no hay placer". Así que este San Valentín, descubre la suavidad inigualable del lubricante MyLubie. Natural, vegano y fabricado en Francia, está enriquecido con vitamina E, caléndula y algas rojas para abrazos sin esfuerzo.

Chocolate Love Tonic de Delikao: un antojo al que no podrás resistirte.
En San Valentín, esta barra de chocolate rivaliza con las elaboradas cajas de los grandes maestros chocolateros. ¿Su pequeño extra? Tiene propiedades afrodisíacas y deleita mucho más que el paladar. Una alternativa más indulgente y deliciosa a la pequeña píldora azul, este chocolate de Delikao es como una poción de amor que despierta todo el cuerpo.
Como habrás adivinado, no es solo cacao. Hecho con flor de damiana, polvo de maca y zinc, un solo cuadradito es suficiente para ponerte los pelos de punta. Un capricho aparentemente común que satisface no solo tu gusto por lo dulce, sino también tu apetito sexual. Es mucho más tentador que morder un trozo de jengibre, ¿verdad?

La vela de masaje Goliate para encender la llama.
Esta vela no es solo para iluminar tus momentos íntimos o cenas románticas sobre un mantel blanco. Tiene otros planes para ti, más emocionantes que una noche acogedora a la luz de las velas. Promete masajes como nunca antes has experimentado y una atmósfera vibrante. Más que una simple vela, es una invitación al bienestar sensorial, la exploración sensual y la pura indulgencia. Segura y limpia, esta vela Goliate está diseñada como un tratamiento cosmético, lo que la hace aún más atractiva.
Elaborado con cera de colza orgánica, un ingrediente conocido por sus propiedades hidratantes, perfumes de Grasse, reconocidos por sus aromas cautivadores, y vitamina E para un tacto delicado, promete encuentros cálidos. Suficiente para subir la temperatura, literalmente.

Hablemos del juego para abrir un diálogo (y más si hay una conexión)
¡Deja de lado el Uno y el Monopoly! Saca este juego de cartas donde todos ganan, donde el objetivo es hablar abiertamente y evitar tabúes. Estas cartas no usan números, sino preguntas que a veces son directas, a veces perspicaces. Pueden ir desde "¿Qué te parece la palabra 'juegos previos'?" hasta "¿Qué te gustaría hacerme ahora mismo?". Y lo mejor de todo, no hay respuestas incorrectas.
Diseñado para adultos, este juego de cartas explora todas las facetas de la sexualidad. Desde los deseos más atrevidos hasta las fantasías más secretas, siempre respetando el consentimiento. Permite repasar los fundamentos de la intimidad y abordar temas a menudo tabú con facilidad, sin vergüenza ni incomodidad. Mucho más que un simple pasatiempo para un domingo lluvioso, este juego fomenta conversaciones sinceras y abiertas que conducen a una mayor libertad en la intimidad.

Estás en buena compañía para un San Valentín despreocupado y apasionado. Y no olvides tu mejor atuendo para hacer el amor: la confianza en ti mismo. Ya sea que estés solo o acompañado, tu intimidad merece algo mejor que un rapidito.
