El maquillaje es, ante todo, un espacio de juego, un espacio para la expresión y el disfrute. Sin importar tu edad, rasgos o estado de ánimo, tienes derecho a experimentar, atreverte y divertirte. La técnica de los "ojos de halo" no es la excepción: no está dirigida a un grupo de edad específico, sino a cualquiera que quiera iluminar y definir su mirada.
¿Qué son los "ojos de halo"?
La técnica del "ojo halo" se basa en un juego de luz y contraste. La idea es aplicar sombras más oscuras en las comisuras interna y externa del ojo, y luego iluminar el centro del párpado con un color más claro y brillante. Esta colocación atrae la mirada de forma natural hacia el centro del ojo, creando un efecto visual de amplitud y profundidad.
Esta técnica funciona para todas las formas, estilos y preferencias de ojos: desde un maquillaje muy natural hasta un look más sofisticado, todo es posible. La clave está en adaptar las texturas y los colores a lo que te gusta usar, no a lo que te dicen los demás.
¿Cómo crear fácilmente "ojos de halo"?
- Todo empieza con una base. Una fina capa de prebase o corrector bien difuminado prepara el párpado y asegura una mejor fijación del maquillaje. Además, proporciona una superficie lisa, ideal para crear degradados.
- A continuación, aplica un tono de transición suave en el pliegue del párpado. Un gris topo, un beige cálido o un marrón rosado, por ejemplo, son perfectos para definir la mirada sin apelmazarla. Este paso sirve de base para el resto del maquillaje y facilita su difuminado.
- Ahora llega el momento de aplicar un color más intenso en el lagrimal y el lagrimal. El truco está en dar suaves toques, creando una especie de paréntesis alrededor del centro del párpado, sin llegar demasiado al lagrimal para mantener un toque ligero.
- En el centro del párpado, aplica un tono más claro y luminoso: champán, dorado suave, beige satinado o incluso un rosa suave, según tu estado de ánimo. Este toque central captura la luz y crea ese efecto de halo tan favorecedor.
- Finalmente, todas las transiciones se fusionan cuidadosamente para lograr un efecto fluido, etéreo y armonioso. Sin líneas definidas ni demarcaciones marcadas: el secreto de los ojos con halo reside en la suavidad.
Ver esta publicación en Instagram
Una técnica, no una obligación
El look de "ojos halo" no es una regla, ni una solución universal, ni una respuesta limitada a una edad específica. Es simplemente una técnica entre muchas, que puedes usar si te inspira y dejar de lado si no te favorece. Puedes usar brillos, acabados mate, colores brillantes, negro intenso o un nude muy claro, tengas 20, 40, 60 años o más.
La belleza no tiene edad, ni límites, ni estándares fijos. Se construye día a día según tu estado de ánimo, tu personalidad y tu deseo de sentirte bien contigo mismo. El "ojo de halo" es una herramienta encantadora para jugar con la luz y la mirada, pero tu mayor activo sigue siendo, por supuesto, tu confianza.
En resumen, contrariamente a la creencia popular, no existen reglas estrictas que dicten cómo maquillarse después de los 50. Las arrugas, los pliegues o incluso unos párpados más flexibles no son imperfecciones que corregir ni limitaciones que respetar, sino simplemente características naturales del rostro. Esta técnica añade profundidad a la mirada; tú decides si la adoptas o la olvidas, porque la única regla que realmente importa en el maquillaje es disfrutar.
