Para la mayoría de nosotros, la letra "A" no tiene color. Para algunos, es invariablemente roja; para la "B", azul; para el "5", verde… Este fenómeno, llamado sinestesia grafema-color, ha intrigado a los investigadores durante más de dos siglos. Lejos de ser un trastorno, es una variación natural de la percepción, poco frecuente, estable y sorprendentemente constante.
Una percepción que combina letras, números y colores.
La sinestesia se refiere a la fusión involuntaria de los sentidos o funciones cognitivas: un estímulo desencadena espontáneamente otro. En su forma denominada "grafema-color", las letras y los números se asocian con tonalidades específicas. Esta es una de las formas más extendidas y estudiadas, sobre todo porque el funcionamiento del sistema visual está bien documentado. Para la persona afectada, estas asociaciones no son producto de la imaginación consciente: surgen espontáneamente.
Un rasgo involuntario y notablemente estable.
Este fenómeno se define por tres características: es involuntario, automático y constante en el tiempo. Un sinestésico que percibe el número "7" como naranja seguirá percibiéndolo así años después. Si bien las correspondencias varían de una persona a otra, ciertos patrones se observan a gran escala: estadísticamente, la letra "A" suele asociarse con el rojo. Muchos sinestésicos afirman que solo se dieron cuenta más tarde en la vida de que su experiencia no era compartida por todos.
¿Qué ocurre en el cerebro?
Las causas aún no se comprenden del todo. Según Clinical Trial , la hipótesis más aceptada sugiere una "activación cruzada" entre áreas cerebrales vecinas, en particular la región que procesa letras y números y la que procesa colores. Otros modelos proponen una mayor conectividad entre áreas sensoriales o un déficit de inhibición. La sinestesia también tiene un componente hereditario, ya que tiende a presentarse dentro de la misma familia. Los especialistas enfatizan un punto: se trata de una variación saludable, no de una patología.
¿Cuántas personas se ven afectadas?
Según PLOS ONE , las estimaciones varían según la metodología. Se estima que la sinestesia, en todas sus formas, afecta a más del 4 % de la población, según un estudio de referencia. Por otro lado, se estima que la sinestesia grafema-color afecta aproximadamente al 1-2 % de las personas. Este rasgo suele desarrollarse gradualmente durante la infancia.
Curiosamente, algunos estudios han demostrado que algunas de las asociaciones pueden verse influenciadas por el entorno: un estudio descubrió que varios sinestésicos tenían correspondencias basadas en un juguete de letras colorido muy común.
La sinestesia grafema-color resulta tan fascinante porque ilustra la diversidad de maneras en que el cerebro humano construye la realidad. Lejos de ser una desventaja, a veces conlleva ventajas, sobre todo para la memoria, según algunas investigaciones. Sobre todo, nos recuerda que una misma página de texto puede experimentarse de formas radicalmente distintas: prueba de que nuestra percepción del mundo dista mucho de ser universal.
