En invierno, las bufandas son un básico en muchos conjuntos. Este accesorio, aunque reconfortante, no siempre es fácil de llevar alrededor del cuello. Sin embargo, una simple pulsera puede transformar por completo el aspecto de tu bufanda y darle ese toque chic que le falta. En lugar de echártela al hombro o atarla apresuradamente bajo la barbilla, personalízala con tus puños (o anillas) más bonitos.
Una pulsera sobre una bufanda para darle más glamour.
Te la pones alrededor de la cabeza sin mucho cuidado, la dejas suelta a ambos lados del abrigo o la atas a toda prisa cuando tienes poco tiempo. Una bufanda es increíblemente útil con este frío, pero no siempre sabes cómo combinarla con tus conjuntos.
Quizás pienses que no hay un manual de instrucciones para usar una bufanda correctamente. ¡Piénsalo de nuevo! Hay innumerables tutoriales prácticos en línea para combinarla con gusto y darle un aspecto sofisticado. En redes sociales, la bufanda revela toda su versatilidad. Infinitamente adaptable, es una excelente herramienta para la creatividad y se presta a cualquier ejercicio de estilo.
Algunos la usan como una capucha acogedora, mientras que otros casi hacen un origami con los extremos, atándolos en un adorable nudo kawaii. La bufanda no es sofisticada por naturaleza, pero puedes realzarla con una joya que sueles llevar en la muñeca: un brazalete. ¿Cómo? Simplemente pasa el brazalete por la bufanda y mete los extremos hacia adentro para crear un encantador efecto entrecruzado. El brazalete se integra a la perfección con la tela, aportando un toque de elegancia inesperada a esta prenda informal.
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El truco que añade estilo sin esfuerzo
La bufanda está diseñada principalmente para proteger el cuello y reforzar los suéteres de cuello alto en pleno invierno, no para aparecer en línea junto a los hashtags. Es funcional antes que elegante. Sin embargo, gracias a la pulsera, cobra presencia y se convierte en un adorno por sí misma. Es el pequeño detalle el que marca la diferencia.
Ten cuidado, aquí también hay algunas reglas de moda que debes seguir. No te conformes con la primera pulsera que encuentres en el cajón. Lograr la sofisticación requiere sentido común y lógica. Necesitas una pulsera estructurada: un brazalete, un brazalete o una con formas orgánicas para añadir dimensión. Para un look impecable, asegúrate de seguir la teoría del color y elegir tonos complementarios. Por ejemplo, si llevas una bufanda verde, elige una pulsera en tonos cálidos como el gris topo o el burdeos.
Otras alternativas utilizando los recursos disponibles
¿No tienes una pulsera a mano, salvo la que tu sobrina de cinco años hizo con pasta? Todo problema tiene solución. Y en la moda, la improvisación es casi inevitable. En lugar de una pulsera, puedes usar presillas para cortinas. Si bien este accesorio decorativo es menos sofisticado y más minimalista, cumple a la perfección su función de sujetar tu bufanda con estilo.
Y para un look chic con un presupuesto ajustado, también puedes rebuscar en los cajones de tu cocina y transformar un servilletero en un accesorio icónico. De hecho, existen diseños de alta gama, adornados con cuentas de nácar u hojas de laurel. ¡Desata el Jean Paul Gaultier que llevas dentro!
Este sofisticado truco también funciona con bufandas. Sin embargo, como la tela es más fina y menos voluminosa, deberías cambiar la pulsera por un anillo. Y, de nuevo, dependiendo del estilo de la joya, puedes realzar tu look. Un anillo barroco sobre una bufanda de seda de lunares crea la ilusión de un conjunto sofisticado y caro .
