¿Por qué cada vez más mujeres optan por dejar de usar vestidos?

Considerado durante mucho tiempo la prenda femenina por excelencia, casi un básico del guardarropa, el vestido está perdiendo terreno. Tanto en las calles como en los armarios, cada vez más mujeres lo rechazan deliberadamente. Detrás de este cambio sutil pero evidente se esconde mucho más que una simple evolución de la moda: una nueva forma de concebir la comodidad, la libertad y la autoexpresión.

La comodidad ante todo, sin concesiones.

El principal motor de este cambio es simple y muy concreto: la comodidad. Los hábitos de vestimenta están evolucionando hacia una mayor practicidad, con una clara preferencia por prendas fáciles de usar a diario.

Estudios recientes sobre el consumo de ropa femenina muestran una clara tendencia hacia un estilo más informal. Los vaqueros, las camisetas y las prendas más holgadas se están convirtiendo en protagonistas, mientras que los vestidos y las faldas son cada vez menos comunes. Un estudio de Mintel de 2025 incluso indica que el 78 % de los adultos ahora prioriza la comodidad sobre las tendencias. En otras palabras, tu atuendo ya no solo tiene que ser atractivo; también tiene que ser lo suficientemente cómodo para llevarlo todo el día. Y en este contexto, los pantalones suelen ser la mejor opción.

Un problema de seguridad que aún está demasiado extendido.

Más allá de la comodidad, entra en juego una cuestión más delicada: la seguridad en los espacios públicos. Las cifras hablan por sí solas. Un estudio de Ipsos de 2020 indica que el 81 % de las mujeres en Francia ya han sufrido acoso en lugares públicos. Entre ellas, la mayoría adapta su comportamiento, y en particular su vestimenta, para limitar estas situaciones.

En este contexto, optar por usar pantalones en lugar de un vestido a veces puede percibirse como una estrategia de protección. No se trata de estilo, sino de tranquilidad. Y esto dice mucho sobre cómo algunas mujeres aún tienen que desenvolverse en su entorno.

Trabajar desde casa ha cambiado los hábitos.

Otro factor importante es el auge del teletrabajo. Desde 2020, muchas mujeres han visto cómo su vida cotidiana ha cambiado. Menos restricciones profesionales formales, menos códigos de vestimenta impuestos y más libertad para elegir su ropa. Como resultado, la comodidad se ha convertido en un elemento fundamental de sus rutinas.

Los pantalones de pierna ancha, los vaqueros suaves y la ropa informal se han convertido en básicos del día a día. Y una vez adoptados, es difícil renunciar a ellos. Para muchos, la idea de "acostumbrarse" a ciertas prendas más restrictivas simplemente ya no tiene sentido.

Una historia de libertad que se remonta a tiempos muy antiguos.

Este movimiento también forma parte de una historia más larga. En Francia, es importante recordar que una ordenanza aún prohibía a las mujeres usar pantalones sin autorización hasta 2013, aunque hacía tiempo que había dejado de aplicarse. Durante siglos, la vestimenta considerada "femenina" fue codificada, estandarizada y regulada.

El abandono gradual del vestido en ciertos contextos forma parte, por tanto, de una continuidad histórica: la de un vestuario considerado "femenino" que va ganando libertad. Del corsé al traje, y luego a los pantalones, cada paso ha marcado un cambio en las normas hacia una mayor autonomía.

Es más una cuestión de identidad que una tendencia.

En definitiva, vestirse nunca es un acto neutral. Es una forma de presentarse al mundo, de sentirse bien con el propio cuerpo a lo largo del día. Para algunas mujeres, dejar de usar vestidos es una decisión deliberada, casi simbólica, que rompe con los dictados tradicionales de la "feminidad" codificada. Para otras, es simplemente una cuestión de practicidad y comodidad física.

En todos los casos, surge la misma dinámica: la afirmación de un estilo que refleja quién eres, sin tener que ajustarte a las expectativas externas. Y si bien el vestido no ha desaparecido, ya no es una obligación implícita. Está volviendo a lo que siempre debió ser: una opción entre muchas, elegida libremente según tus deseos, tu comodidad y cómo te sientes contigo misma.

Fabienne Baure
Fabienne Baure
Soy Fabienne, redactora del sitio web The Body Optimist. Me apasiona el poder de las mujeres en el mundo y su capacidad para transformarlo. Creo que las mujeres tienen una voz única e importante que ofrecer, y me motiva a contribuir a la promoción de la igualdad. Me esfuerzo al máximo para apoyar iniciativas que animan a las mujeres a alzar la voz y hacerse escuchar.
1 COMMENTAIRE
  1. Bonjour !

    Pour moi, l’été rime avec robes amples et colorées. En effet, avec mon surplus de poids, je trouve cela plus confortable que les pantalons qui étouffent la taille. L’hiver, pour moi, est synonyme de vêtements ajustés ou trop chauds.

    Vive l’été !

    Isabelle

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