El 19 de abril de 2026, durante la Media Maratón de Yizhuang, en las afueras de Pekín, tuvo lugar un acontecimiento sin precedentes. Por primera vez, robots humanoides participaron en una carrera de larga distancia junto a corredores humanos, en un recorrido paralelo. Entre ellos, una máquina destacó especialmente al completar los 21,0975 kilómetros en aproximadamente 50 minutos, un tiempo espectacular que supera las marcas humanas actuales en esa distancia.
Una actuación que supera los estándares humanos.
A modo de comparación, el récord mundial de media maratón lo ostenta Jacob Kiplimo, con un tiempo de 57 minutos y 20 segundos en una carrera celebrada en Lisboa en marzo de 2026. La diferencia es, por lo tanto, significativa, lo que demuestra «el impresionante potencial de estas nuevas tecnologías», señalaron los organizadores. A pesar de una caída poco antes de la meta, el robot logró completar la carrera gracias a la intervención de su equipo técnico, demostrando que estas máquinas, si bien son avanzadas, aún dependen de la asistencia humana.
Este robot humanoide chino acaba de batir el récord mundial de media maratón, al completarla en 50 minutos y 26 segundos.
Este vídeo muestra su accidente a pocos metros de la línea de meta, donde tuvo que ser recogido por un equipo humano. El robot es de Honor, el fabricante de smartphones, y Huawei… pic.twitter.com/HflDC0rInX
— Kyle Chan (@kyleichan) 19 de abril de 2026
Una rápida evolución de la robótica
Este tipo de demostración evidencia el rápido progreso en el campo de la robótica. Tan solo un año antes, en un evento similar, los robots más avanzados aún tardaban más de dos horas y media en completar la distancia. Organizado como una exhibición tecnológica, el evento reunió a alrededor de cien robots, cada uno acompañado por ingenieros, con el objetivo de demostrar los avances en movilidad, equilibrio y resistencia.
Entre la fascinación y las ansiedades
Esta espectacular demostración inevitablemente reaviva el debate sobre el papel de las máquinas en nuestra sociedad. Tras haber sido confinados durante mucho tiempo a tareas industriales, los robots parecen ahora capaces de competir con los humanos, e incluso de superarlos, en ámbitos físicos complejos. Estos avances recuerdan los mundos imaginados por autores como Isaac Asimov o Philip K. Dick, donde la línea entre humanos y máquinas se difumina cada vez más.
En definitiva, esta demostración marca un hito simbólico en la evolución de la robótica. Si bien su espectacularidad resulta cautivadora, también plantea interrogantes fundamentales sobre los límites, la ética y el futuro de la coexistencia entre humanos y máquinas. Una cosa es segura: la tecnología sigue ampliando los límites de lo posible, a veces a un ritmo inimaginable.
