El corredor ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych ha sido descalificado de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 por negarse a quitarse el casco, adornado con retratos de atletas ucranianos caídos en la guerra. Este homenaje se consideró contrario a las normas del Comité Olímpico Internacional (COI) sobre la expresión de los atletas durante las competiciones.
El casco, símbolo de homenaje a los difuntos
El casco mostraba los rostros de varios atletas ucranianos fallecidos desde el inicio del conflicto, como la levantadora de pesas Alina Perehudova y el boxeador Pavlo Ischenko. El corredor ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych quiso rendirles homenaje, explicando que «su sacrificio le permitió estar en los Juegos Olímpicos». A pesar de las reiteradas peticiones del COI, se negó a cambiarse el casco antes de la carrera.
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Una decisión confirmada tras una entrevista final
La presidenta del COI, Kirsty Coventry, se reunió con el atleta para llegar a un acuerdo, pero sin éxito. El jurado de la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton (IBSF) invalidó su acreditación. El corredor ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych había dominado los entrenamientos y, por lo tanto, está considerando presentar una apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Reacciones y tensiones en torno a las normas
Los aficionados ucranianos presentes expresaron su conmoción, y uno de ellos calificó la decisión de "muy mala", según un comunicado obtenido por CNN Sports . La federación letona protestó oficialmente, exigiendo su reinstauración. El COI, en rueda de prensa, enfatizó la neutralidad del terreno de juego: "Lo que importa no es el mensaje, sino la sede".
En definitiva, este caso pone de relieve el conflicto entre los homenajes personales y la neutralidad deportiva exigida por el COI. La exclusión del corredor ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych, si bien cumple con el reglamento, plantea interrogantes sobre el margen de maniobra de los atletas para expresar sus valores humanos en los grandes eventos. Es probable que el debate continúe después de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026.
