Margot Robbie, actualmente protagonista de la adaptación cinematográfica de "Cumbres Borrascosas", está concediendo una serie de entrevistas para promocionar esta esperadísima película. Pero la revelación que compartió con la revista Complex no se refería a su nuevo papel ni a su química con el carismático Jacob Elordi, su coprotagonista. Reveló el terrible regalo que recibió de un actor al principio de su carrera. Y aunque las rosas pueden herirla, este regalo, que parecía una señal de alerta, dañó gravemente su autoestima.
Un libro que implica "hay que perder peso para ser bella"
Margot Robbie, quien ha cambiado sus atuendos rosa pastel por los trajes de época típicos de las novelas de Brontë, está causando sensación. Tras adoptar su imagen de Barbie, la actriz de 35 años da vida a Catherine Earnshaw, la impulsiva y tempestuosa heroína de Cumbres Borrascosas. Esta nueva interpretación se suma a la ya deslumbrante filmografía de la rubia de ojos azules.
La estrella emergente de Hollywood, que está demostrando una vez más todo su talento, aprovechó una entrevista para hablar de un desafortunado contratiempo profesional. Consentidas por sus fans, las estrellas reciben regalos personalizados y suéteres tejidos a mano. Pero Margot Robbie recibió un regalo completamente diferente. Y dice mucho sobre la presión de estar delgada en la industria cinematográfica.
En una entrevista conjunta con la cantante Charli XCX, también del elenco de Cumbres Borrascosas, compartió el peor regalo que jamás recibió de un colega. "Al principio de mi carrera, un actor con el que trabajaba me regaló un libro titulado Por qué las francesas no engordan", recordó la actriz a Complex. Para ella, el libro era inequívoco, una crítica velada, una invitación a "comer menos".
Es como regalar una membresía de gimnasio por Navidad o ropa interior moldeadora por San Valentín; hiere profundamente al destinatario. Es una forma poco sutil de enviar un mensaje sobre la apariencia, el criterio de selección número uno en la industria cinematográfica.
Margot Robbie, blanco constante de la humillación corporal
Impresionada por este regalo, que tuvo un efecto devastador en su confianza, Margot Robbie aún lo recuerda vívidamente. "Básicamente, me dio un libro para que comprendiera que necesitaba bajar de peso. Me quedé como: '¡Guau!'", exclamó a la cámara. No dio más detalles sobre quién le había dado este regalo inapropiado, afirmando que fue "hace muchísimo tiempo". Esta anécdota tras bambalinas, que ha reavivado viejos traumas de adolescencia en muchas mujeres, apunta a un problema más profundo. Este libro por sí solo encarna la presión que enfrentan las actrices a diario en el set.
En esta profesión donde la apariencia física parece importar más que la actuación, el cuerpo de las mujeres es constantemente escrutado, analizado, comentado y culpado de todo. Margot Robbie no fue la excepción a este examen minucioso, a esta avalancha de odio en línea. Durante su embarazo, un momento en el que el cuerpo realiza un milagro de la naturaleza, los internautas maliciosos redoblaron sus ataques. "Su cuerpo está arruinado", "Demasiado gorda", "Hemos perdido a una leyenda", fueron algunos de los comentarios. Esto era prácticamente una extensión del libro con un título sugerente que recibió en los albores de su éxito.
Los sermones sobre la apariencia femenina son un ritual de humillación profundamente arraigado. El talento de las actrices de cine parece reducirse a su cintura y su valor a sus medidas.
Una ilustración alarmante del culto a la delgadez en Hollywood
Margot Robbie no es la primera en sufrir la mirada inflexible y estereotipada de Hollywood. En esta industria, la tiranía de la delgadez reina suprema. Peor aún, persiste el mito de la mujer cosificada, con su figura personalizable. Este libro, que Margot Robbie considera profundamente objetable (y con razón), es una prueba más de esta opresión estética.
Muchas actrices están rompiendo el silencio sobre esta triste realidad, que aún se considera un mero "requisito" o incluso una limitación de la profesión. Así, a Lili Reinhart se le ordenó contraer el estómago antes de rodar una escena, mientras que Jennifer Lawrence tuvo que perder 7 kilos en dos semanas por orden de un productor, claramente intolerante a las curvas.
Este libro no es solo un regalo incómodo. Es un ataque sutil, un manual para controlar el cuerpo. En cualquier caso, Margot Robbie ya se ha vengado con creces.
