A los 77 años, Sharon Lane lo dejó todo para establecerse definitivamente a bordo del Odyssey Villa Vie Residences, un crucero que ofrece alojamiento con todo incluido durante sus viajes alrededor del mundo. Comparte con franqueza lo que implica esta vida, incluyendo el único inconveniente real que ha encontrado.
Una jubilación de ensueño en los océanos
Instalada a bordo de este barco, que explorará 425 destinos en 147 países durante 3,5 años, Sharon disfruta de un entorno único con alojamiento permanente, comidas las 24 horas, atención médica y una variedad de actividades. Esta opción de residencia a bordo, disponible a un precio que disminuye con la edad, le permite viajar sin las limitaciones de los aeropuertos y disfrutar de una jubilación activa e independiente.
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La otra cara de la moneda
Aunque esta vida pueda parecer idílica, Sharon confiesa un detalle que, aunque parezca trivial, le molesta mucho: no poder levantarse a buscar un refrigerio o recalentar la comida como lo haría en casa. Esta restricción invisible pone de relieve los ajustes necesarios para vivir plenamente en un barco, incluso con todos los servicios que ofrece.
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Más allá de los inconvenientes, una experiencia enriquecedora
El placer de descubrir Europa, el Caribe, Japón o, próximamente, Sudáfrica, supera con creces el atractivo. Sharon explica que disfruta de la sensación única de tener su hogar en constante movimiento, lo que le da un nuevo propósito a su jubilación, combinando descubrimiento, comodidad y una comunidad flotante.
Vivir todo el año en un crucero no es una opción común, pero para Sharon Lane, promete una jubilación extraordinaria. Entre la maravilla diaria, los encuentros enriquecedores y la comodidad garantizada, demuestra que la edad no es un obstáculo para la aventura. Sharon demuestra que atreverse a salir de los caminos trillados puede transformar tu vida en una experiencia inolvidable, incluso a los 77 años.
