Quizás recuerdes tu cabello rubio o castaño claro de la infancia, que ahora es más oscuro. Este cambio es perfectamente natural y le ocurre a mucha gente. Es el resultado de una fascinante combinación de biología, hormonas y genética que acompaña a tu cuerpo a lo largo de su crecimiento.
Al nacer: la pigmentación aún está en desarrollo.
Al nacer, el cabello suele ser más claro que en la edad adulta, incluso si tus padres tienen el cabello oscuro. Esto se debe a la actividad aún inmadura de los melanocitos, las células responsables de producir melanina, el pigmento que da color a la piel, los ojos y el cabello.
En los bebés, estas células producen principalmente feomelanina, un pigmento claro con reflejos dorados o cobrizos, en lugar de eumelanina, que es más oscura e intensa. Además, la fibra capilar aún es fina, ligera y poco densa, lo que limita la cantidad de pigmento que puede retener. El resultado: un cabello a menudo suave, luminoso y más claro que el que se tendrá más adelante.
Infancia y pubertad: cuando las hormonas toman protagonismo
Con el crecimiento, y especialmente al acercarse la pubertad, el cuerpo experimenta una auténtica revolución hormonal. Las hormonas esteroides, en particular los andrógenos (presentes en todas las personas, independientemente del sexo), estimulan la actividad de los melanocitos en los folículos pilosos.
Esta activación conduce a un aumento en la producción de eumelanina, lo que gradualmente hace que el cabello sea más oscuro, grueso y fuerte. Al mismo tiempo, ciertos genes relacionados con la pigmentación, como MC1R, OCA2 y SLC45A2, se expresan con mayor intensidad, fijando gradualmente el color del cabello en la edad adulta. Así es como el cabello rubio de la infancia puede evolucionar a castaño, castaño o incluso negro intenso. Este proceso generalmente se estabiliza entre los 20 y los 30 años.
El papel central de la genética
Tu composición genética juega un papel fundamental en esta transformación. Si el cabello de tus padres se oscureció con la edad, es muy probable que tú también lo hagas. Este fenómeno es particularmente común en ciertas poblaciones, sobre todo en el norte de Europa, donde muchos niños rubios se vuelven morenos de adultos.
Sin embargo, la genética no es el único factor. Factores ambientales como la exposición solar, la dieta (en particular, la ingesta de tirosina, un aminoácido precursor de la melanina) y el estrés oxidativo pueden influir en la intensidad y la velocidad del oscurecimiento del cabello. Por el contrario, en algunas poblaciones asiáticas y africanas, el color del cabello suele mantenerse más estable con el tiempo.
Y después…a veces el regreso a la luz
Curiosamente, este oscurecimiento no es permanente. Con la edad, generalmente después de los 40 o 50 años, los melanocitos se reducen gradualmente debido al envejecimiento celular y al daño oxidativo. La producción de melanina disminuye, lo que provoca la aparición de canas o canas. Esta es una forma de aclaramiento inverso, que marca una nueva etapa natural en la evolución del cabello.
En resumen, el oscurecimiento del cabello claro desde la infancia hasta la edad adulta no es un misterio, sino un proceso biológico armonioso orquestado por las hormonas, los genes y las células pigmentarias. Esta transformación natural ilustra la notable capacidad del cuerpo para evolucionar, adaptarse y reinventarse con el tiempo.
