El spray fijador, alabado durante mucho tiempo por su capacidad para fijar el maquillaje, ahora está siendo cuestionado por Nyssa Green, maquilladora multipremiada. Según ella, este producto, originalmente diseñado para las necesidades de los televisores, no es apto para el uso diario en casa. Peor aún, podría alterar el equilibrio de la piel a largo plazo.
Una herramienta profesional… reutilizada para el uso diario
En los sets de rodaje, donde el calor de los focos pone a prueba el maquillaje, el spray fijador es un aliado estratégico. En la vida real, las necesidades son muy diferentes. Nyssa Green señala que estas fórmulas suelen contener alcohol desnaturalizado y potentes surfactantes, diseñados para fijar, suavizar y prolongar la duración… a veces a costa de la comodidad de la piel.
El resultado: la barrera protectora natural de la piel se debilita. La piel se deshidrata, se vuelve más reactiva e intenta defenderse produciendo más sebo. Este círculo vicioso puede provocar brillo excesivo, poros más visibles, enrojecimiento o brotes. En otras palabras, en lugar de mejorar la tez, el espray puede asfixiar la piel.
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Efectos sutiles, pero muy reales.
Lo que hace que estos efectos sean tan insidiosos es su inmediata invisibilidad. Día tras día, el alcohol debilita la película hidrolipídica, el escudo natural que protege la piel contra la contaminación, las bacterias y las agresiones externas. El microbioma cutáneo se desequilibra, la piel se vuelve más vulnerable, más sensible y, a veces, incluso más marcada con el tiempo.
En resumen, el uso repetido puede provocar:
- Deshidratación progresiva
- Una sobreproducción de sebo como reacción,
- Una tez menos uniforme y una piel menos confortable.
Polvo translúcido: el regreso de un clásico benévolo
Ante esto, Nyssa Green recomienda una alternativa suave, eficaz y elegante: los polvos translúcidos. A menudo subestimados, ofrecen un acabado natural que permite que la piel respire.
Úselo con moderación, solo en zonas con tendencia a los brillos, como la frente, la nariz o la barbilla, y matifica sin dejar sensación pesada. Gracias a su textura ultrafina, difumina las líneas de expresión, suaviza visualmente la tez y no altera el color ni la luminosidad del maquillaje. Un paso simple, preciso y suave para tu piel.
El spray no está prohibido… pero sí restringido
En ciertas situaciones excepcionales (bodas, sesiones de fotos, eventos prolongados), el spray fijador puede ser útil, explica Nyssa Green. Siempre y cuando se elija con cuidado: sin alcohol, siliconas oclusivas ni sulfatos agresivos. Y, sobre todo, úselo con moderación, escatimando aplicaciones y compensando con productos reparadores e hidratantes para el cuidado de la piel.
En definitiva, la tendencia actual se inclina claramente por un maquillaje que cuida tanto como embellece. Las cremas BB matificantes, las bases de maquillaje enriquecidas con aceites secos, los polvos minerales ligeros y las brumas florales a base de agua están sustituyendo gradualmente a las fórmulas agresivas. En esta nueva visión de la belleza, la piel se considera un aliado preciado, no una superficie que se congela. Y es dejándola respirar, respetándola y mimándola como se consigue una tez sana y duradera.
