Cuando suben las temperaturas, nuestras mascotas también sufren los efectos del calor. Los perros, gatos y otros animales de compañía tienen menos capacidad que nosotros para regular su temperatura. Unas sencillas precauciones pueden ayudar a que disfruten de un verano más cómodo y tranquilo.
Agua fresca disponible en todo momento para mantenerse bien hidratado.
La hidratación es fundamental para que tu mascota (perro u otro animal) sobrelleve mejor el calor. Asegúrate de que su bebedero siempre contenga agua limpia y fresca (no fría) y de que la rellenes con regularidad. Colocar más fuentes de agua en casa también puede animar a tu compañero a beber más. Es un paso sencillo que contribuye a su bienestar cuando suben las temperaturas.
Crea un interior más fresco y agradable
Tu hogar puede convertirse en un verdadero refugio contra el calor. Durante las horas más calurosas, cierra las persianas, cortinas o contraventanas para limitar la entrada del sol. Aprovecha las horas más frescas, al amanecer o al atardecer, para ventilar y refrescar el ambiente. Permite que tu mascota (perro u otro animal) tenga acceso libre a las habitaciones más frescas, como aquellas con pisos de baldosas, donde pueda descansar con naturalidad. Una alfombrilla refrescante, un ventilador bien colocado o ropa adecuada para refrescarse también pueden brindar mayor comodidad.
Si no dispones de ningún equipo específico, una toalla fresca y húmeda colocada en el suelo puede convertirse en un espacio cómodo donde tu mascota pueda recostarse cuando lo necesite. Y si, a pesar de tus esfuerzos, sigues teniendo problemas para refrescar tu casa, considera otras alternativas: alojar temporalmente a tu mascota en un lugar más fresco con amigos o familiares, o visitar establecimientos que admitan mascotas (perros u otros animales) con aire acondicionado puede ser una buena solución durante los periodos de calor intenso.
Ver esta publicación en Instagram
Adaptar los paseos y el tiempo de juego.
Durante una ola de calor, la rutina de tu perro necesita ajustes. Opta por paseos temprano por la mañana o al atardecer, cuando el aire es más fresco. Durante las horas de más calor, es mejor evitar paseos largos, carreras y juegos extenuantes. Además, ten cuidado con el suelo: el asfalto caliente por el sol puede quemarle las patas. Incluso un paseo corto puede resultar incómodo para tu mascota.
Cuidado con los mitos más comunes: un animal (perro o no) puede sufrir un golpe de calor incluso a la sombra. Un ambiente caluroso, mal ventilado o excesivamente húmedo puede volverse peligroso rápidamente. Nunca deje a su mascota sola en un coche, ni siquiera por unos minutos, ya que la temperatura interior puede subir muy rápidamente.
Refresca suavemente a tu mascota
Para ayudar a tu mascota a sentirse un poco más fresca, algunos pasos sencillos son efectivos y respetan su comodidad. Puedes humedecer suavemente su vientre, axilas y patas con agua tibia o ligeramente fría.
Sin embargo, evite mojarle la cabeza o el lomo: estas zonas no son ideales para disipar el calor y pueden resultarle incómodas. Asimismo, evite las duchas con agua helada o las inmersiones repentinas en agua muy fría, ya que pueden provocar un choque térmico. Para los perros que disfrutan del agua, una piscina pequeña o un área donde puedan mojar las patas puede ser una excelente manera de refrescarse.
Ver esta publicación en Instagram
Mayor vigilancia para los perros más sensibles.
Algunos perros son particularmente vulnerables a las altas temperaturas. Esto es especialmente cierto en el caso de los perros braquicéfalos, término que significa "de cabeza corta". Su morfología dificulta la respiración y la regulación de la temperatura corporal.
Entre las razas afectadas se encuentran el Bulldog Inglés, el Bulldog Francés, el Pug, el Pequinés y el Boston Terrier. Para estos perros, es fundamental extremar las precauciones: limitar las salidas a las horas más frescas del día, supervisarlos de cerca y garantizarles el entorno más confortable posible.
Cómo reconocer los síntomas de un golpe de calor
Presta mucha atención al comportamiento de tu mascota (perro u otro animal). El jadeo intenso, la fatiga extrema, la negativa a moverse, la salivación excesiva, una forma de andar inusual o el letargo pueden ser señales de un golpe de calor.
Si tiene alguna duda o si su mascota presenta estos síntomas, contacte a un veterinario de inmediato. También puede llamar al servicio veterinario de urgencias 3115 , un número gratuito disponible las 24 horas, los 7 días de la semana, que le pondrá en contacto con un veterinario de guardia en su zona.
Ver esta publicación en Instagram
Con estos sencillos hábitos, tu mascota (perro u otro animal) podrá disfrutar del verano en mejores condiciones. Tu atención diaria es su mejor aliada para que se mantenga cómoda y sana durante el calor.
