¿Qué pasaría si una actividad amigable, artística y accesible se convirtiera en un aliado clave para preservar las capacidades mentales a medida que envejecemos? Eso sugiere un estudio publicado por el Washington Post : bailar regularmente podría reducir el riesgo de demencia en un 76 %.
Un impacto sorprendente en la salud cognitiva
Durante décadas, los científicos han explorado la relación entre el estilo de vida y la salud cerebral. Ya se sabía que llevar una dieta equilibrada, estimular la mente con juegos o la lectura y realizar actividad física con regularidad influían en el mantenimiento de la función mental. Sin embargo, una investigación de la Dra. Trisha Pasricha , profesora de la Facultad de Medicina de Harvard, destaca un factor mucho menos conocido: la danza.
Según ella, las personas que bailan varias veces a la semana tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar deterioro cognitivo relacionado con la edad. El estudio se basa en datos de la década de 1980, obtenidos a partir de un seguimiento a largo plazo de un grupo de adultos residentes en el Bronx, EE. UU.
¿Por qué destaca tanto la danza?
Entre una docena de actividades físicas analizadas (natación, tenis, caminata, etc.), solo la danza mostró un efecto tan fuerte en la preservación de las funciones mentales. Lo que la hace única, según los investigadores, es la combinación de esfuerzo físico, coordinación, estimulación intelectual e interacción social.
Bailar requiere seguir un ritmo, anticipar los movimientos y, a veces, sincronizarse con la pareja, todo al ritmo de la música. Estos elementos estimulan intensamente diferentes áreas del cerebro, a la vez que proporcionan placer y crean conexiones sociales.
Beneficios que se extienden mucho más allá del cerebro
Los efectos positivos del baile no se limitan a la prevención del deterioro cognitivo. Según el sitio web australiano de salud Better Health , esta actividad mejora:
- Estado cardiovascular y respiratorio
- Tono muscular y coordinación
- Equilibrio y flexibilidad
- Postura y conciencia corporal
- Moral y autoestima
- La calidad de las interacciones sociales
En otras palabras, bailar puede contribuir al bienestar general, a cualquier edad.
Una actividad accesible para todos
Buenas noticias: no necesitas ser bailarín profesional para disfrutar de sus beneficios. Muchas asociaciones, estudios y centros culturales ofrecen clases para adultos principiantes, ya sea de baile de salón, bailes latinos, hip-hop o incluso bailes tradicionales.
Y para quienes son más tímidos o prefieren quedarse en casa, los videos en línea ofrecen una excelente opción. Plataformas como YouTube están repletas de clases gratuitas para hacer ejercicio solo, en pareja o en familia, todo desde la comodidad del salón.
Finalmente, con los propósitos de Año Nuevo en aumento, ¿por qué no considerar la danza como un hábito de bienestar en sí mismo? Combina placer, movimiento y estimulación, y podría ser un activo importante para mantener la mente ágil por más tiempo.
