Se oye por todas partes que la fibra es el mejor aliado para la salud, así que ¿por qué no consumirla aún más? En redes sociales, una tendencia llamada "fibremaxxing" promete un microbioma intestinal saludable y energía máxima. Esta búsqueda de "cada vez más" también esconde algunas desventajas que los expertos prefieren minimizar.
Una tendencia que nace de buenas intenciones
Desde hace tiempo, la fibra dietética está de moda. Y con razón: es esencial para una digestión fluida, una microbiota intestinal equilibrada y un metabolismo saludable. Sin embargo, una nueva tendencia está llevando esta buena intención al extremo. Fibremaxxing implica superar con creces la ingesta diaria recomendada, que ronda los 25 a 30 gramos de fibra, llegando en ocasiones a los 50 o incluso a los 60 gramos. En teoría, la idea parece atractiva. En realidad, es más compleja.
@join_zoe ¿ Has oído hablar de fibermaxxing? Es una tendencia nutricional que apoyamos plenamente: cambiar el enfoque de la restricción a la abundancia añadiendo más plantas ricas en fibra a cada comida. Y no se trata solo de añadir más fibra, sino también de más variedad, textura y color de las plantas. Este orzo de guisantes y pesto (receta completa en los comentarios 👇) está repleto de más de 10 plantas diferentes, desde guisantes y espinacas hasta nueces y albahaca. Lo llevamos un paso más allá añadiendo Daily30+, desarrollado por los científicos de ZOE para apoyar tu digestión, energía y nutrición diaria.* Solo una cucharada añade 5 g de fibra de más de 30 plantas, un crujido satisfactorio y un impulso de diversidad vegetal diaria para que fibermaxxing sea muy fácil. Ve al enlace en nuestra biografía para probar Daily30+ 💛 y síguenos para obtener más recetas saludables que apoyan tu salud intestinal. *Daily30+ es naturalmente alto en calcio y cobre. El calcio contribuye al funcionamiento normal de las enzimas digestivas. El cobre contribuye al metabolismo energético normal y al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Una verdadera deficiencia de fibra en la dieta moderna
Esta obsesión por la fibra surge de una observación muy real: la mayoría de los adultos no consumen suficientes alimentos ricos en fibra. Entre los alimentos procesados, los productos refinados y las comidas rápidas, las verduras, las frutas, las legumbres y los cereales integrales suelen quedar relegados a un segundo plano. Sin embargo, estos alimentos desempeñan un papel fundamental en el buen funcionamiento del organismo. Promueven la regularidad intestinal, nutren las bacterias intestinales beneficiosas, estabilizan los niveles de azúcar en sangre y ayudan a prevenir ciertas enfermedades, como el cáncer colorrectal. En otras palabras, aumentar la ingesta de fibra es un objetivo excelente.
Cuando demasiada fibra se vuelve contraproducente
El problema surge cuando este aumento se vuelve repentino y excesivo. El sistema digestivo, acostumbrado a una dieta baja en fibra, no puede adaptarse de la noche a la mañana a una ingesta masiva de materia vegetal. El resultado: hinchazón, calambres abdominales, gases, heces blandas o incluso diarrea. Este exceso puede causar una fermentación excesiva en el colon, lo que provoca malestar y fatiga digestiva. En algunas personas, especialmente en aquellas con un intestino sensible o una microbiota intestinal desequilibrada, estos síntomas pueden ser especialmente pronunciados.
No todas las fibras son iguales.
Otro punto que a menudo se pasa por alto: no todas las fibras son iguales.
- Hay fibras solubles, presentes por ejemplo en la avena, la manzana o las legumbres, que forman un gel en el intestino y nutren las bacterias beneficiosas.
- Y hay fibras insolubles, contenidas en el salvado, en las verduras crudas o en ciertos cereales integrales, que estimulan mecánicamente el tránsito.
Ambos son importantes, pero en proporciones equilibradas. Sin embargo, al maximizar la fibra, se suelen favorecer los alimentos con un alto contenido de fibra insoluble, a veces en detrimento de las fibras más suaves para el intestino. Este desequilibrio puede agravar las molestias digestivas, especialmente en personas sensibles a los azúcares fermentables.
Centrarse en el progreso en lugar del rendimiento
En lugar de centrarse en el rendimiento nutricional, los profesionales de la salud recomiendan priorizar el progreso gradual. Añadir fibra progresivamente, variar las fuentes y prestar atención a las reacciones del cuerpo permite obtener beneficios duraderos sin molestias. El objetivo no es batir un récord, sino nutrir el cuerpo con regularidad, con variedad y cuidado. Un tazón de verduras cocidas, una ración de legumbres, una pieza de fruta fresca y cereales integrales suelen ser suficientes para cubrir la ingesta recomendada, respetando el equilibrio digestivo.
La trampa de las tendencias “purificadoras”
El Fibremaxxing se enmarca en una categoría bien conocida: las tendencias de "desintoxicación" o "purificación" que prometen una transformación rápida mediante prácticas extremas. Sin embargo, el cuerpo no necesita excesos para funcionar de forma óptima. Necesita constancia, delicadeza y respeto.
En resumen, aumentar la ingesta de fibra es una medida saludable y positiva para el cuerpo, la digestión y la vitalidad. Sin embargo, intentar compensar años de deficiencia en tan solo unos días puede traer más problemas que beneficios. La verdadera clave para el bienestar digestivo reside en el equilibrio, la variedad y escuchar al cuerpo: valores mucho más duraderos que cualquier tendencia viral.
