Con tan solo 21 años, Apple Martin, hija de la actriz estadounidense Gwyneth Paltrow y el cantautor británico Chris Martin, ya se está labrando un nombre como modelo y estrella emergente. En un video de "Secretos de Belleza" para Vogue , la joven reveló su rutina de belleza como "estudiante estresada", así como un procedimiento cosmético que se realizó en la adolescencia y del que ahora se arrepiente. De esta manera, abre un diálogo honesto sobre la presión de la belleza, las inseguridades y la autoaceptación.
"Una vez me hicieron un procedimiento... y me arrepentí."
En el video, Apple opta por la transparencia: admite haberse inyectado los labios solo una vez, a los 18 años. Sin embargo, explica que pronto el resultado le pareció "demasiado grande" y no se reconoció. Esta reflexión, unos años después, sirve como advertencia implícita sobre las decisiones cosméticas tomadas demasiado pronto, bajo la influencia de las tendencias y las redes sociales.
Lejos de glorificar el procedimiento, Apple Martin insiste en que no ha retrocedido y que esta decisión sigue siendo para ella "una experiencia de la que aprendió una lección". Así, ilustra el dilema al que se enfrentan muchos jóvenes: querer conformarse con una imagen idealizada y, al mismo tiempo, aprender a aceptar su rostro tal como es.
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Del acné a la autoaceptación
En el mismo video, la joven modelo también habla sobre sus problemas de acné en la preparatoria, los cuales describe como "una fuente de vergüenza y una bajada de autoestima". Sin dramatizar, relata cuánto afectaron estos brotes a su autoestima durante la adolescencia. Hoy, su mensaje ha cambiado: nos recuerda que tener granos o imperfecciones es parte de la condición humana y "no es el fin del mundo".
Enfatiza el impacto del estrés, que resalta con humor mostrando las pequeñas marcas en su frente. Su mensaje es claro: cuanto más dramatizas las cosas, más sufre tu piel. Al mostrar su rostro sin maquillaje ante la cámara, Apple normaliza una realidad que muchos prefieren ocultar y ofrece una visión más compasiva de la belleza.
Entre herencia, elegancia y modelos
Apple Martin no actúa aisladamente: cita a su madre, Gwyneth Paltrow, y a su abuela, la actriz estadounidense Blythe Danner, como "dos mujeres icónicas" a quienes admira profundamente. Ambas actrices de renombre e iconos de estilo, encarnan para ella "una belleza elegante y asertiva". Al mencionarlas, Apple demuestra que forma parte de una familia de figuras públicas, a la vez que forja su propio camino y desarrolla su propia imagen.
Esta perspectiva respetuosa pero distante de su herencia familiar también arroja luz sobre su relación con la belleza: atrapada entre los altos estándares, la exposición mediática y el deseo de mantenerse auténtica, la joven intenta encontrar un equilibrio personal. Su honestidad sobre los procedimientos cosméticos, y más, contribuye a construir una imagen más matizada, alejada de la "perfección artificial" que a menudo se asocia con el "star system".
Al reflexionar sobre un procedimiento cosmético del que se arrepiente, Apple Martin ofrece una valiosa perspectiva sobre los riesgos de la presión de la belleza en la era de los filtros y las redes sociales. Su relato combina lucidez, autocrítica y un deseo de transparencia: sí, probó rellenos de labios, pero ahora prefiere las soluciones temporales y creativas que ofrece el maquillaje. Envía un mensaje contundente a su generación: lo importante no es borrar cada "defecto", sino aprender a vivir con el propio reflejo, tomando decisiones que realmente reflejen quiénes somos.
