Monica Van Houten vive en Merced y cría a su hija de 5 años, Lu, a quien le diagnosticaron autismo de nivel 2 en 2024. Originalmente creadora de contenido especializada en moda y estilo de vida, nunca imaginó que publicar videos de la vida cotidiana de su hija se convertiría en un acto tan político y profundamente humano. Todo comenzó cuando decidió mostrar la ropa que usa Lu durante sus sesiones de terapia ABA (Análisis de Conducta Aplicado).
Cuando la moda se encuentra con la terapia
El horario de Lu es intenso: seis horas de terapia al día, cinco días a la semana. Estas sesiones se centran en la comunicación, la comprensión de instrucciones sencillas y el abordaje de ciertos comportamientos complejos. Para Mónica, el objetivo no es disimular la dificultad, sino suavizarla. Luego, comienza a compartir resúmenes mensuales de la ropa de su hija: ropa colorida, cómoda y alegre, diseñada para despertar la alegría en días difíciles.
Suéteres morados combinados con gorros de crochet color berenjena, siluetas deliberadamente oversize inspiradas en Adam Sandler y claras referencias a Matilda o al mundo de Junie B. Jones: cada conjunto es una celebración del cuerpo libre, el movimiento y la expresión personal. Con la serie "Lunes de Estilo", los suscriptores pueden incluso votar por los looks de la semana, transformando su rutina terapéutica en una experiencia divertida y colectiva.
@monicaaaleigh Nuestro resumen mensual de atuendos 🥹🫶🏻✨ #outfitinspo #kidsfashion #styletok #autismawareness #momsoftiktok ♬ FANTASTIC MR FOX - amaramation
Visibilidad que perturba… luego une
Los comentarios no tardaron en llegar. Algunos internautas juzgaron, cuestionaron y criticaron la crianza de Mónica, creyendo que se estaba "excediendo" o "exponiendo" a su hija. Ante estas reacciones, la joven madre admitió haber dudado durante mucho tiempo en hacer público el diagnóstico de Lu, por respeto a la privacidad de su esposo, quien también es autista. Las miradas persistentes y los malentendidos que encontró en público la convencieron de que debía hablar.
Según ella, muchas personas solo tienen una visión teórica o estereotipada del autismo. Mostrar a una niña alegre, que aprende, a veces cansada, pero siempre digna, se convierte entonces en una forma de restaurar una verdad más matizada. Una publicación del 14 de julio tiene más de 4 millones de visitas y transformó el relato familiar en una muestra verdaderamente positiva de la vida cotidiana con el autismo.
Lu, irradiando confianza
En pantalla, Lu aparece como una niña vivaz, cómoda consigo misma y feliz de participar. Posa, ríe y grita su famoso "¡Pasito!" a la cámara. Mónica la describe como un globo de confianza, una niña que crece a su propio ritmo. También explica que Lu no le da mucha importancia a la ropa en sí, sino que aprecia la atención, el juego y la validación que estos momentos le brindan. La apariencia se convierte entonces en una herramienta entre muchas para aumentar la autoestima y recordarnos que cada niño merece ser visto como una persona completa, no como un diagnóstico.
Un impacto mucho más allá de las pantallas
Los videos suscitan comparaciones cariñosas con personajes de dibujos animados, pero sobre todo, una avalancha de mensajes de apoyo. Muchos agradecen a la familia por normalizar el autismo y mostrar una crianza amorosa, creativa y sin inhibiciones. Ante los pocos comentarios negativos, Mónica y su esposo deciden centrarse en lo más importante: el bienestar de su hija.
@monicaaaleigh “Cheeeeeeese”. ¡Agradecida, agradecida, agradecida! 🤎🥹🍂 #accióndegracias #familytok #momsoftiktok #momtok #concienciaciónsobreautismo ♬ sonido original - Momnicaleigh
Esta aventura digital demuestra que una visibilidad alegre, respetuosa y segura puede cambiar las percepciones. Al humanizar el autismo y desmitificar la terapia ABA, Monica Van Houten nos recuerda que la diferencia no es un problema que ocultar, sino una realidad que comprender y celebrar.
