La rapera estadounidense Doja Cat nunca ha seguido la corriente, y lo demostró una vez más. En un reciente concierto en París, lució un maquillaje que provocó reacciones inmediatas. Su look dividió opiniones, desde la admiración hasta la perplejidad: mientras que muchos lo vieron como una "audacia artística", otros exclamaron: "¡Parece un payaso!".
Maquillaje que desafía las reglas
Doja Cat ha adoptado un enfoque completamente distinto a la estética pulida de las estrellas del pop. El elemento central de su look es un labial rojo intenso y llamativo. Complementado con pestañas extralargas, un delineado preciso, cejas ultrafinas y un rubor rosa saturado aplicado con trazos circulares amplios sobre los pómulos.
Doja Cat abraza por completo esta estética. En una reciente entrevista con ELLE UK, confesó su predilección por los labios caricaturescos y los labiales llamativos. Citó a Amanda Lepore, una figura transgénero icónica de la vida nocturna neoyorquina y musa del arte performático, como una de sus inspiraciones. Su maquillaje parisino se presenta así como un homenaje a los íconos que han hecho de la metamorfosis y el exceso un lenguaje artístico distintivo.
Doja Cat esta noche en París. #TourMaVie pic.twitter.com/tWEBYP17Cx
— DojaMyLife (@DojaMyLife) 9 de junio de 2026
Reacciones mixtas
Las opiniones en las redes sociales estaban divididas. Por un lado, los fans elogiaron "un enfoque audaz y creativo". Por otro, algunos internautas, desconcertados por el lápiz labial "corrido", consideraron el resultado "exagerado" y lo vieron principalmente como "maquillaje de payaso". Vale la pena recordar que no juzgamos el cuerpo ni la apariencia de una mujer —ni la de nadie— y que ser una figura pública no da derecho a juzgar la apariencia de los demás: cada persona es libre de vestirse y maquillarse como desee.
Con este maquillaje, Doja Cat reafirma su estatus de artista esquiva que prefiere cuestionar las convenciones en lugar de seguirlas. Una cosa es segura: su look parisino ha vuelto a causar sensación. Prueba de que, para Doja Cat, el rostro es ante todo un campo de juego y un medio de expresión.
