La hija del Rey del Pop, la cantante, compositora, actriz y modelo estadounidense Paris Jackson, creyó durante mucho tiempo que debía compartirlo todo con su padre, Michael Jackson. Hoy, afirma categóricamente: no le debe nada a nadie.
"No le debo nada a nadie."
Invitada al podcast de Jack Osbourne, Trying Not to Die , Paris Jackson reflexionó sobre su relación con la vida pública. La mayor de los tres hijos de Michael Jackson, fallecido en 2009, sintió durante mucho tiempo que "tenía que compartirlo todo" con el público, convencida de que la vida que llevaba era un regalo de los fans de su famosa familia. "Eso ha cambiado radicalmente en los últimos años, porque no creo que ninguno de nosotros le deba nada a nadie", confesó. Ahora, se niega a que su forma de expresarse parezca "actuada".
Una conexión personal, no parasocial.
En el fondo de su reflexión reside la diferencia entre el amor de un ser querido y el de un admirador. Durante años, se esperaba que Paris Jackson publicara en redes sociales e "imitara la forma en que un fan expresaría su amor". Sin embargo, señala que tenía un vínculo íntimo y personal con su padre, no uno superficial. "Ahora estoy aprendiendo que puedo tener mi propia conexión íntima y que tengo derecho a mantenerla en privado", explica la joven, para quien este recuerdo se ha convertido en "el más hermoso que existe".
Criticada por su silencio
Paris Jackson no ha olvidado las polémicas del pasado. Ha sido noticia por no conmemorar públicamente el cumpleaños de su padre, la fecha de su fallecimiento ni el Día del Padre. La joven defiende firmemente esta decisión: se niega a expresar su amor "imitando a alguien que no lo conoció". "Porque yo sí lo conocí. Era mi mejor amigo", insiste.
"Estoy en un lugar muy bonito con mi padre."
Lejos del ojo público, Paris Jackson afirma haber encontrado una especie de paz. «Estoy en un lugar muy bonito con mi padre, y me encanta; no es asunto de nadie», afirma, describiéndolo como una verdadera «libertad». Es una experiencia que compartió con Jack Osbourne, hijo de Ozzy Osbourne, quien falleció en 2025. Ambos miembros de lo que llaman en broma el «Club de los Padres Muertos», coinciden en un punto: solo un pequeño círculo de personas conoció realmente al hombre detrás de la leyenda. «Y ese es tuyo. No se lo debes a nadie», resume Paris Jackson.
Al optar por el silencio en lugar de la exposición pública, Paris Jackson reivindica su derecho a la privacidad, incluso con un apellido tan famoso. Su mensaje es claro: el recuerdo que atesora de su padre le pertenece solo a ella, y precisamente eso es lo que lo hace tan valioso.
