Gisèle Pelicot, figura emblemática en la lucha contra la violencia de género, recibió la Orden del Mérito Civil de España el 3 de marzo de 2026 de manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Esta distinción reconoce su lucha universal para "desvergonzar a los agresores".
Un homenaje solemne en Madrid
Durante una emotiva ceremonia, Pedro Sánchez elogió la determinación de Gisèle Pelicot para transformar el silencio en conciencia colectiva. Expresó su profundo respeto por esta mujer que se atrevió a alzar la voz contra la insoportable violencia machista, extendiendo su activismo más allá de las fronteras francesas.
El líder español condecoró a la septuagenaria por su papel pionero en «un cambio cultural esencial para toda la sociedad», mediante su defensa de los derechos y las libertades de las mujeres. Este reconocimiento oficial consagra a Gisèle Pelicot como una figura clave de una causa global.
— Luv (@cherrymagazinee) 5 de marzo de 2026
De Mazan a las capitales europeas
Tras el histórico juicio de su exmarido en Mazan, donde 50 hombres fueron condenados por violaciones en grupo relacionadas con el narcotráfico, Gisèle Pelicot ha realizado numerosas apariciones públicas internacionales. Su libro, "Y la alegría de vivir", del que ya se han vendido cientos de miles de ejemplares, relata su calvario y su resiliencia.
Recibido por la Reina Camila en Londres
Recientemente homenajeada por la reina Camila en el Reino Unido, quien se declaró "conmocionada" por su historia, Gisèle Pelicot está participando en una serie de reuniones por toda Europa. Desde Madrid hasta Londres, transmite un mensaje universal: la vergüenza debe recaer sobre los perpetradores y las víctimas deben alzar la voz.
Al otorgarle la medalla a Gisèle Pelicot, Pedro Sánchez honra a una mujer que transformó el juicio de Mazan en un punto de inflexión social global. Símbolo de valentía inquebrantable, nos recuerda que transformar el sufrimiento en una lucha colectiva puede cambiar mentalidades. Una distinción bien merecida para alguien que ahora rechaza la etiqueta de víctima.
