La cantante, modelo y actriz estadounidense Madison Beer es una de las artistas más seguidas de su generación. Con más de 40 millones de seguidores en Instagram y 21 millones en TikTok, disfruta de una visibilidad envidiable. Sin embargo, esta exposición constante tiene un precio.
Una relación “realmente mala” con las redes sociales
En una entrevista con The Hollywood Reporter , la cantante de "Make You Mine" confesó tener una relación "muy mala" con las redes sociales. "Siento ansiedad constante y a menudo quiero borrar todas mis cuentas", explicó. Describió "un tira y afloja constante": por un lado, mensajes de apoyo de fans emocionados, a veces con lágrimas en los ojos, que le dicen lo mucho que significa su música para ellos; por otro, videos o publicaciones maliciosas que la atacan directamente. "La realidad es que siempre veo un video de odio o un tuit desagradable", resumió.
"Debería preocuparme por ver un vídeo desagradable de mí mismo".
Madison Beer destaca "un sentimiento de injusticia". Según ella, la mayoría de las jóvenes de su edad pueden navegar por TikTok sin ningún temor. Para ella, la experiencia es diferente: "Tengo que quedarme sentada sabiendo que podría encontrarme con un video desagradable sobre mí". Explica que, aunque parezca trivial comparado con otras dificultades, esta presión diaria sigue siendo agotadora. El miedo a descubrir una crítica dura o contenido humillante transforma un simple momento de relajación en una fuente de ansiedad.
La artista va más allá, afirmando que el uso intensivo de plataformas digitales le resulta "antinatural". "Tenemos la impresión de estar siempre actuando", explica, como si todos presentaran constantemente un portafolio cuidadosamente preparado.
Un pasado marcado por el ciberacoso
Esta no es la primera vez que la cantante habla sobre el impacto de las redes sociales en su salud mental. En su libro de 2023, "The Half of It", hizo un llamado a los usuarios de internet a ser más responsables y empáticos. Ahora, con el lanzamiento de su nuevo álbum "Locket" el mes pasado y su carrera en pleno despegue, Madison Beer nos recuerda que la fama digital no es sinónimo de paz mental. Su historia pone de relieve una realidad a menudo minimizada: detrás de las impresionantes cifras y los "me gusta", la presión psicológica puede ser constante.
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Al compartir sus dudas, la artista abre un debate más amplio sobre el papel de las redes sociales en nuestras vidas. ¿Deberíamos quedarnos, a pesar de todo, para mantener la conexión con nuestra comunidad? ¿O deberíamos distanciarnos para preservar nuestra salud mental? A través de sus reflexiones personales, Madison Beer no ofrece una respuesta definitiva, pero sí expresa un malestar generacional que va mucho más allá de su propia experiencia.
