Anne Hathaway inauguró recientemente la Semana de la Moda de Nueva York 2026 con un look deslumbrantemente elegante. La actriz estadounidense optó por un vestido negro de Ralph Lauren adornado con un toque de plumas, que causó sensación en la primera fila del desfile.
Un vestido con detalles cuidadosamente pensados
Para asistir al desfile Otoño/Invierno 2026 de Ralph Lauren, Anne Hathaway eligió un vestido negro transparente con cuello alto y una silueta escultural. El diseño presentaba una espalda escotada que se extendía hasta el bajo, mientras que delicadas capas de encaje creaban un juego de transparencias ingeniosamente calculado. La larga cola de tul y los detalles asimétricos de encaje añadieron un toque de alta costura al conjunto. Anne Hathaway también lució un pañuelo de plumas color chocolate de inspiración vintage, un guiño a la época dorada del estilo hollywoodense.
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Una mirada digna de Miranda Priestly
Sentada en primera fila, luciendo unas gafas de sol negras de gran tamaño, Anne Hathaway parecía salida de "El diablo viste de Prada". Su look combinaba seguridad y sofisticación: un equilibrio perfecto. Su peinado, una raya al lado millennial y suelta en su característico cabello castaño, le aportaba un toque desenfadado, mientras que un maquillaje rosa empolvado iluminaba su tez. Unas cuantas piezas de oro —pendientes minimalistas y pulseras adornadas en las muñecas— completaban este refinado look.
Un guiño a su regreso al cine de moda.
Esta aparición no podría ser más oportuna: Anne Hathaway se prepara para el estreno de "El Diablo Viste a la Moda 2", previsto para mayo. Las primeras imágenes del rodaje ya insinúan el regreso de Andy Sachs, más seguro y elegante que nunca. Algunos incluso lo ven como una forma de "vestirse con método": la actriz ya se está sumergiendo en su papel de periodista convertida en icono de la moda, adoptando los códigos de la alta costura neoyorquina.
Finalmente, en la Semana de la Moda, Anne Hathaway no solo causó sensación: marcó un antes y un después con su estilo. La actriz encarna una nueva clase de elegancia: sofisticada, asertiva y libre de convencionalismos. Nunca se había mostrado tan cerca de su álter ego en la pantalla (El diablo viste de Prada): una mujer fuerte, consciente de su poder y perfectamente cómoda bajo los focos.
