Meghan Markle hizo recientemente una aparición impactante en un evento benéfico en Los Ángeles, donde sorprendió a todos con un look particularmente sofisticado. Alejándose de su estilo minimalista habitual, optó por una silueta retro que evocaba a las grandes actrices de la época dorada de Hollywood.
Una rara aparición en la alfombra roja
Manteniendo un perfil bajo desde que se retiró de sus deberes reales, Meghan Markle rara vez asiste a eventos importantes. Sin embargo, el 7 de febrero, desfiló por la alfombra roja de la gala Fifteen Percent Pledge, celebrada en los estudios Paramount de Los Ángeles, sin su esposo, el príncipe Harry. Su presencia fue tan elogiada como su elección de atuendo.
Un atuendo inspirado en el cine clásico.
Para esta velada dedicada a la diversidad, la ex actriz optó por un vestido largo color marfil con corpiño ajustado, creando una silueta escultural. Un ribete negro realzaba el escote corazón, aportando un refinado contraste. Sobre él, lució una capa negra larga y vaporosa que le caía elegantemente por los brazos, dejando los hombros al descubierto. El look se completó con sandalias negras, joyas de estilo barroco y un maquillaje impecable. ¿El resultado? Un aire teatral, inspirado en el mundo del cine clásico, sin caer en la exageración.
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Un estilo que reinterpreta las convenciones de Hollywood
El estilo de Meghan Markle rinde homenaje a una época en la que figuras icónicas como Marilyn Monroe y Audrey Hepburn definieron una estética impactante: vestidos largos, tejidos estructurados y accesorios atrevidos. Esta tendencia, que reaparece con frecuencia en la alfombra roja, ha encontrado aquí una expresión más contemporánea. Al optar por líneas limpias y un contraste entre el negro y el marfil, la duquesa evoca con éxito esta época dorada, manteniéndose fiel a su gusto por la elegancia discreta y los atuendos cuidadosamente seleccionados.
En definitiva, esta elección sartorial marca un punto de inflexión en las apariciones públicas de Meghan Markle, a menudo caracterizadas por la discreción. En esta ocasión, reafirma su papel como figura pública al elegir un atuendo que destaca, no en exceso, sino con intención. Un mensaje contundente sobre el poder del estilo: el poder de contar una historia, de captar la atención, dominando los códigos. Un regreso al refinamiento teatral, al estilo 2026.
