Kim Kardashian causó sensación recientemente al nadar en el océano de Río de Janeiro de noche con un vestido vintage de Alexander McQueen de 2003, una pieza de alta costura translúcida inspirada en naufragios. Esta elección de moda, compartida en Instagram mientras promocionaba su serie "All's Fair", generó críticas y elogios en redes sociales.
Un homenaje teatral a McQueen
El vestido de gasa color piel, con corpiño tipo corsé y bajo deshilachado, pertenece a la colección Primavera/Verano 2003 de Alexander McQueen, inspirada en el océano y los supervivientes de naufragios. Exhibido en el Met en 2011, recreaba una película del desfile en la que una modelo era arrastrada por las olas, un guiño que Kim encarnó al sumergirse en el mar con el pelo peinado hacia atrás y maquillaje nude.
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Las reacciones variaron desde la admiración hasta el asombro.
En Instagram, los comentarios van desde la fascinación por este "glamoroso naufragio" hasta la preocupación: su hermana Khloé la llamó en broma "bicho raro" por nadar de noche en la oscuridad, mientras que otros expresaron su alarma por "la rareza del objeto". Algunos elogiaron la "audacia de la moda", mientras que otros denunciaron "el desperdicio de un archivo precioso".
Una pasión recurrente por los archivos de alta costura
Kim siente una gran debilidad por las piezas históricas de McQueen, como el vestido "Oyster" que lució en los Oscar de 2020. Este chapuzón en Río amplía su búsqueda de lo vintage, mezclando a John Galliano, Tom Ford y Givenchy, transformando la moda en una actuación inmersiva a pesar de las controversias.
Más allá del revuelo, la aparición acuática de Kim Kardashian reaviva el debate sobre el papel de la moda de archivo en la cultura pop. En parte homenaje artístico, en parte estrategia de comunicación meticulosamente planificada y en parte afición por la provocación visual, Kim vuelve a desdibujar los límites entre la actuación y la realidad. Ya sea visto como un gesto atrevido o un capricho extravagante, su caída nocturna sirve como un duro recordatorio de cuánto revoluciona el panorama mediático cada aparición de Kim.
