Lauren Jauregui, exmiembro icónica del grupo femenino estadounidense Fifth Harmony, se enfrenta a una ola de odio en línea tras su actuación en el Carnaval de Río. Conocida por su enérgica presencia escénica y su activismo por la positividad corporal, la cantante se enfrenta a una misoginia tóxica combinada con críticas a su físico, convirtiendo un momento de celebración en una controversia discriminatoria.
Una actuación poderosa y desconcertante
Durante el Carnaval de Río, Lauren Jauregui arrasó con un atuendo ajustado y una coreografía audaz, convirtiendo su cuerpo en una herramienta de expresión personal total. Lamentablemente, esta libertad artística se convirtió rápidamente en una pesadilla en redes sociales: "¡No la reconoces!", "¡Es enorme!". Estos ataques recuerdan la humillación corporal que sufrieron artistas como la cantautora canadiense-portuguesa Nelly Furtado.
Estos comentarios no se refieren solo a su peso o figura: la atacan como persona, su talento, su derecho a ocupar un espacio. Es una mezcla de gordofobia y sexismo que normaliza el abuso verbal contra las mujeres que no se ajustan a los estándares de ultradelgazamiento que promueve Ozempic o las tendencias de moda actuales.
@souzaya29 ¡Pero un vídeo que filmó el espectáculo! ¡Ela na minha frente! Meu amor todinho. @Lauren Jauregui #laurenjauregui #lauren #fiftharmony #popline #riodejaneiro ♬ som original - souzaya29
La negación de una sociedad todavía intolerante
En un contexto donde la positividad corporal parecía estar ganando terreno, estas reacciones ponen de relieve la fragilidad del progreso. Gabrielle Deydier, autora del libro "On achève bien les grosses" (Acabamos bien con las mujeres gordas), explica: la visibilidad de los cuerpos no normativos está aumentando, pero el odio persiste, especialmente cuando una mujer de talla grande se atreve a actuar con seguridad. Lauren, activista bisexual, se ha convertido en el foco de estos ataques interseccionales. Afortunadamente, se está gestando una contraofensiva: fans e internautas la defienden con fiereza, llamándola "reina" y denunciando estos "absurdos misóginos".
Un artista que se niega a ser silenciado
Lauren Jauregui, con su voz ronca y madura descubierta en The X Factor, siempre ha convertido la adversidad en fuerza, desde Fifth Harmony hasta su carrera solista con conciencia social. Frente a esta tormenta, encarna la resistencia: su cuerpo no es un defecto, sino una declaración. Estas críticas, lejos de quebrarla, subrayan la urgente necesidad de un debate sobre la gordofobia, que aún está lejos de erradicarse en la industria musical y más allá.
En definitiva, el caso de Lauren Jauregui expone la brecha entre la retórica inclusiva y la dura realidad de las redes sociales. ¿Cuándo veremos un escenario donde los artistas sean juzgados por su arte, no por su peso? Su valentía frente a la gordofobia interseccional es inspiradora: es ocupando el espacio, sin concesiones, que se logra el cambio.
