Al subirnos a un coche, rara vez pensamos en nuestra seguridad al elegir nuestro asiento. Por costumbre, comodidad o simple reflejo, preferimos el asiento delantero para ver la carretera o un asiento lateral trasero para apoyar la cabeza contra la ventanilla. Sin embargo, un estudio científico revela que otro asiento, a menudo pasado por alto, es en realidad el más seguro de todos.
El lugar más olvidado… y más seguro
Según datos recopilados por Lucas Waldenback , cofundador de Zutobi, una plataforma de formación para conductores, el asiento central trasero ofrece la mayor probabilidad de supervivencia en caso de colisión. Un estudio de 2009 reveló que los pasajeros en esta posición tienen un 46 % más de probabilidades de sobrevivir en un accidente mortal que los que van delante. Incluso considerando solo los asientos traseros, la ventaja persiste: el asiento central ofrece un 13 % más de seguridad que los asientos laterales.
¿Por qué la diferencia? Es cuestión de ingeniería.
El secreto reside en la geometría del vehículo y en cómo absorbe los impactos. En caso de colisión, las zonas delantera y trasera están diseñadas para deformarse y disipar la energía del impacto, lo que se conoce como "zonas de deformación". El asiento central trasero se ubica justo en el punto más alejado de estas zonas vulnerables, lo que reduce significativamente la fuerza del impacto para el pasajero que lo ocupa. En resumen, ya sea una colisión frontal, lateral o trasera, este asiento permanece más centrado y, por lo tanto, el menos expuesto.
Pero cuidado, un detalle lo cambia todo.
Esta ventaja solo tiene sentido si el pasajero lleva puesto el cinturón de seguridad correctamente. Y ahí radica el problema: los estudios demuestran que las personas que viajan en los asientos traseros tienen cinco veces más probabilidades de olvidar abrocharse el cinturón. Como resultado, en caso de colisión, se exponen a lesiones graves, incluso mortales, lo que anula por completo los beneficios de esta zona más segura.
La seguridad es una cuestión de hábito.
Como nos recuerda Lucas Waldenback, «no existe un asiento perfectamente seguro, solo comportamientos más seguros». La mejor manera de protegerse es usar siempre el cinturón de seguridad dondequiera que se siente, incluso en viajes cortos.
La moraleja de la historia es que, la próxima vez que te subas a un coche, ten esto en cuenta: aunque el asiento del medio en la parte trasera no siempre parezca el más cómodo, sigue siendo, según las cifras, tu mejor aliado para la seguridad.
