Para muchos, las mañanas son sinónimo de pereza, bostezos y falta de motivación. Un entrenador de fitness ofrece un consejo rápido y sencillo para despertar los músculos y la mente desde el primer momento.
Un pequeño hábito que cambia al despertar
Según la entrenadora estadounidense Kathryn Smith, el secreto para un despertar efectivo no reside en un entrenamiento largo, sino en un movimiento sencillo que se realiza nada más poner los pies en el suelo. En redes sociales, aconseja realizar una serie de saltos al despertar para provocar un despertar más dinámico tanto del cuerpo como de la mente.
[incrustar]https://www.tiktok.com/@kathhrynsmithh/video/7529493716998884622[/incrustar]
Por qué saltar en el mismo sitio puede ayudar
La idea detrás de esta práctica es tanto fisiológica como psicológica. El movimiento estimula la circulación sanguínea, eleva ligeramente la temperatura corporal (que es la más baja al despertar) y activa el sistema nervioso, lo que puede favorecer una sensación de vigilia más rápida. Otras fuentes señalan que este tipo de movimiento aumenta el flujo sanguíneo al cerebro, mejora la oxigenación y puede contribuir a un mejor estado de ánimo y a una sensación de energía para empezar el día.
¿Cuántos saltos y cómo hacerlos?
El entrenador recomienda realizar unos cincuenta saltos cortos, sin aspirar a un rendimiento olímpico: son saltos ligeros, simplemente para activar el cuerpo, ya sea en pijama o en la habitación. Este ejercicio no requiere equipo ni ropa especial, y puede complementarse con otros movimientos suaves, como estiramientos o una caminata corta, para prolongar el efecto de activación muscular.
Un consejo sencillo para incorporar a tu rutina
Aunque no es una solución milagrosa, dar unos saltos al levantarse de la cama puede indicarle al cuerpo que es hora de empezar el día. Combinar este ritual con otros hábitos matutinos, como la exposición a la luz natural o la hidratación inmediata, puede potenciar aún más su efecto en el estado de alerta y el estado de ánimo.
En resumen, saltar al despertar es una forma sencilla, rápida y accesible de estimular cuerpo y mente incluso antes del desayuno. Bastan unas pocas docenas de saltos para transformar un despertar somnoliento en un comienzo del día lleno de energía, y esta pequeña rutina puede incorporarse fácilmente a tus hábitos matutinos para una vida diaria más dinámica y positiva.
