Una nueva investigación sugiere que el sonido a una frecuencia específica podría ayudar al cerebro a "limpiar" los depósitos asociados con el Alzheimer. Este método no invasivo, probado en primates, está atrayendo la atención de la comunidad científica.
El Alzheimer y la acumulación de proteínas tóxicas
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo que se caracteriza por la acumulación de proteínas amiloides (β-amiloide) en el cerebro, formando placas que interrumpen la comunicación entre neuronas y contribuyen al deterioro cognitivo progresivo: pérdida de memoria, dificultades del lenguaje y trastornos del pensamiento. Estos depósitos se desarrollan mucho antes de la aparición de los síntomas clínicos, lo que dificulta cualquier intervención una vez que la enfermedad se ha manifestado.
Una estimulación sonora de 40 Hz probada en primates
Un estudio reciente , publicado el 5 de enero de 2026 en Proceedings of the National Academy of Sciences, exploró una estrategia previamente estudiada principalmente en roedores: la estimulación auditiva a 40 Hz. Un equipo de investigadores del Instituto de Zoología de Kunming expuso a nueve macacos rhesus ancianos (que desarrollan naturalmente placas amiloides similares a las que se observan en los humanos que envejecen) a una estimulación sonora dirigida durante una hora al día durante siete días consecutivos.
El doble de proteína amiloide en el líquido cefalorraquídeo
Tras este ciclo de escucha, los niveles de las proteínas amiloide Aβ42 y Aβ40 en el líquido cefalorraquídeo de los monos aumentaron aproximadamente un 200 %, en comparación con su estado previo a la estimulación. Los investigadores interpretan este cambio como una señal de que estas proteínas se eliminaron del tejido cerebral al líquido cefalorraquídeo, lo que concordaría con la activación de los mecanismos naturales de limpieza del cerebro, en particular el sistema linfático.
Lo que distingue a este estudio de trabajos anteriores es la durabilidad del efecto: los altos niveles de amiloide en el líquido cefalorraquídeo persistieron durante más de cinco semanas después de interrumpirse la estimulación, una característica que no se había observado en estudios en modelos de ratón.
¿Por qué el sonido a 40 Hz?
La frecuencia de 40 Hz corresponde a una banda de ritmos cerebrales llamados oscilaciones gamma, implicados en funciones cognitivas como la atención y la memoria. Estudios previos ya habían demostrado que la estimulación sensorial a esta frecuencia (visual o auditiva) podía reducir los depósitos de amiloide en ratones modificados genéticamente para imitar el Alzheimer.
La hipótesis es que esta estimulación podría resincronizar ciertos ritmos neuronales y activar procesos de limpieza cerebral que, de otro modo, serían menos efectivos con la edad o en el contexto de una enfermedad. En monos, cuya corteza cerebral se asemeja más a la de los humanos que a la de los roedores, los datos obtenidos confirman la importancia de explorar esta vía.
Un enfoque no invasivo que complementa las terapias existentes
Los tratamientos actuales aprobados para el Alzheimer, como los anticuerpos monoclonales, han mostrado efectos moderados y pueden conllevar efectos secundarios graves, como edema cerebral o hemorragias. La estimulación auditiva a 40 Hz, en cambio, no requiere inyección ni cirugía y se basa en un dispositivo sencillo que produce un sonido a una frecuencia precisa. Esto la hace potencialmente aplicable en el hogar o en centros de atención, con un perfil de seguridad favorable.
¿Hacia ensayos en humanos?
Si bien estos resultados en primates representan un paso importante —más cercanos a los humanos que a los modelos murinos—, aún queda mucho por comprender antes de que se pueda considerar su aplicación clínica generalizada. En esta etapa, los efectos observados se relacionan con biomarcadores vinculados a la eliminación de proteínas, pero aún no son medidas directas de la cognición, la memoria o la disminución de los síntomas.
Estudios piloto en humanos ya han explorado la estimulación sensorial a 40 Hz, pero aún son preliminares y requieren una validación más sólida para evaluar su efectividad y seguridad reales en las poblaciones.
En resumen, la estimulación auditiva de 40 Hz abre una interesante y prometedora vía de investigación en la lucha contra el Alzheimer. Al activar potencialmente los mecanismos naturales de limpieza del cerebro, esta señal sonora podría promover la eliminación de las proteínas amiloides —un componente central de la enfermedad— sin necesidad de intervención invasiva. Sin embargo, se necesitarán años de investigación, incluso en humanos, antes de determinar si este enfoque puede convertirse en un tratamiento viable o en un complemento a las terapias existentes.
