¿Se ha ganado realmente el fútbol femenino su lugar en el mundo del fútbol? Según algunas figuras históricas del deporte, la respuesta, lamentablemente, parece ser no. Unas declaraciones recientes del exentrenador Guy Roux han desatado una polémica. Sus comentarios, considerados profundamente sexistas, sirven como un duro recordatorio de cómo los estereotipos de género siguen contaminando las conversaciones sobre las atletas femeninas.
Una frase de más
En una entrevista con L'Est Éclair , Guy Roux compartió su opinión sobre el fútbol femenino. Tras elogiar la "valentía" de las jugadoras, se desvió rápidamente, declarando: "La mujer está hecha para dar a luz, con caderas más anchas. Y el fútbol no está hecho para caderas anchas. Las mejores futbolistas tienen la complexión de los niños". Esta afirmación, más allá de su arcaísmo, reduce a las mujeres a su función reproductiva, como si su lugar natural se limitara a la maternidad. Esta visión biológica, retrógrada y profundamente sexista provocó inmediatamente indignación en redes sociales, así como en círculos deportivos y feministas.
Comentarios impactantes, pero no incidentes aislados.
Lamentablemente, esta no es la primera vez que figuras del fútbol hacen tales comentarios. Hace unos meses, el internacional francés Daniel Bravo también "se pasó de la raya". Su comentario le valió la suspensión inmediata de su empleador. Cada vez, estos incidentes reavivan un debate fundamental: ¿por qué, en 2026, sigue siendo necesario justificar el lugar de las mujeres en el deporte?
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Palabras que obstaculizan el progreso
Estas palabras no son insignificantes: contribuyen a un clima en el que las mujeres deben legitimar constantemente su presencia y habilidades en un mundo aún muy machista. Sin duda, las mentalidades están cambiando: el fútbol femenino gana visibilidad, la audiencia aumenta y cada vez más chicas jóvenes se unen a los clubes... Sin embargo, una declaración como la de Guy Roux basta para recordarnos que la resistencia persiste, a veces arraigada en la nostalgia de una época pasada del fútbol.
Se espera una respuesta colectiva
Ante este "estallido", las reacciones no se hicieron esperar. Varios jugadores profesionales, periodistas deportivos y directivos de clubes denunciaron públicamente las declaraciones del exentrenador. En X (antes Twitter), proliferaron etiquetas como #TarjetaRojaPorSexismo y #ElFútbolEsParaTodos. La ministra de Deportes, Marina Ferrari, también condenó las palabras de Guy Roux, reiterando que el deporte es "un espacio de igualdad, inclusión y respeto para todos".
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La urgente necesidad de un cambio cultural
Estos deslices demuestran que la lucha por la igualdad en el deporte no se limita al acceso a instalaciones o derechos económicos. También, y sobre todo, requiere un cambio de actitud. Mientras las figuras de autoridad normalicen estos estereotipos sobre la apariencia física o los roles de las mujeres, el sexismo seguirá influyendo en la percepción del fútbol femenino.
Concluyamos proclamando alto y claro que: el fútbol del mañana sólo se puede construir si cada uno tiene su lugar en él, sin prejuicios ni reducción a la anatomía.
