Crear contenido de belleza es su trabajo. Sin embargo, en diciembre de 2025, Erika Titus, una de las estrellas emergentes de TikTok, decidió hacer algo por ella misma, no por el algoritmo. A los 23 años, la creadora de contenido hawaiana, con 4 millones de seguidores, decidió raparse la cabeza. Consideró esta decisión una liberación personal y un acto de redefinición de la belleza en la era de los filtros y el "contenido para personas delgadas".
Un deseo repentino... y simbólico
Todo empezó con una idea persistente. "No sé por qué se me ocurrió, quizá estaba viendo 'Stranger Things' y vi la cabeza rapada de Eleven", declaró a Teen Vogue . Durante varios días, la joven no pudo evitar el deseo, hasta que finalmente se arriesgó. Bajo su apariencia impulsiva, su acción fue en realidad el resultado de una larga reflexión.
Tras la maquinilla: un cuestionamiento de su imagen personal, forjado por años de exposición en redes sociales. Para Erika Titus (@erikatitus), los peinados se habían convertido en un símbolo de control, de belleza conformista, y raparse la cabeza, una forma de borrarlo todo y empezar de cero.
@erikatitus Olvidé que filmé esto cuando tenía cabello hshdshhshs ♬ sonido original - Lyrical Lemonade
El cansancio de “verse guapa” online
Desde que empezó a los 18 años, Erika Titus (@erikatitus) ha forjado su reputación gracias a sus creativos tutoriales de maquillaje y su energía contagiosa. Sin embargo, con el tiempo, la presión del escrutinio en línea se convirtió en una carga. "Recibía comentarios sobre mi personalidad, así que me escondí tras mi belleza. Mientras me viera bien, pensaba que la gente sería más indulgente", dice.
A partir de ahí, comenzó una espiral descendente: retoques, procedimientos cosméticos, constantes revisiones de imagen… sin encontrar jamás la satisfacción deseada. «Era como poner una venda en una herida más profunda». Al afeitarse la cabeza, Erika quería romper con esta dependencia de la validación externa e intentar verse a sí misma de otra manera.
Un renacimiento colectivo
Su "Serie Calva", publicada en TikTok, acumuló rápidamente millones de visualizaciones. Erika Titus (@erikatitus) lo leyó todo, desde comentarios de admiración hasta duras críticas. Lo que más le impactó fue la oleada de personas que la imitaron: "Muchos también publicaron videos de ellos mismos afeitándose la cabeza. Fue hermoso ver que este gesto podía convertirse en un movimiento".
Desde entonces, Erika ha estado redescubriendo su imagen. Se atreve, experimenta, tantea, a veces incluso lo odia. "Me decoloré el pelo y odié el resultado, pero me alegro de haberlo intentado", dice con humor. Esta nueva relación, más libre y relajada, con su apariencia la anima a explorar otras facetas de sí misma: "Hablo más, digo que no, me afirmo. Raparme la cabeza me ayudó a poner límites, con los demás, pero sobre todo conmigo misma".
En definitiva, para Erika Titus (@erikatitus), raparse la cabeza no fue una "crisis", sino una forma de renacimiento feminista. En un mundo donde la apariencia es omnipresente, decidió aligerar su carga: su imagen, sus máscaras y la presión de ser bella a toda costa. Un gesto poderoso: el de una joven que aprende a amarse de nuevo, de una manera diferente.
