Mientras la SNCF, la compañía ferroviaria nacional francesa, prueba vagones reservados para niños mayores de 12 años, crece la controversia sobre la posible exclusión de los pasajeros más jóvenes. Entre la búsqueda de la tranquilidad y la inclusión familiar, Europa ofrece modelos muy diferentes.
Una opción de "sin niños" que genera controversia
Desde el 8 de enero de 2026, la SNCF ha estado probando una nueva categoría llamada "Optimum Plus" en la línea París-Lyon, donde no se admiten niños menores de 12 años. Esta iniciativa se presentó como "una respuesta a la demanda de tranquilidad y comodidad", pero fue inmediatamente denunciada como "un símbolo del creciente rechazo a los niños en los espacios públicos".
Esta medida forma parte de un movimiento más amplio de "no niños", que ha aparecido en algunos lugares públicos y empresas, y que plantea la cuestión del lugar que se da a la infancia en la sociedad.
En Suiza y Finlandia, los niños mimados
Por otro lado, varios países europeos se han centrado en la inclusión familiar para fomentar los viajes en tren en lugar del coche. En Suiza, los trenes Intercity cuentan con vagones familiares decorados con temática selvática, con zona de juegos, libros y juguetes gratuitos. Un detalle sorprendente: los adultos que viajan frecuentemente con niños incluso reciben una tarjeta de descuento especial, una forma de recompensar los viajes en familia.
En Finlandia, casi todas las líneas ferroviarias principales cuentan con un compartimento familiar: zonas de juego, guarderías equipadas con calientabiberones, cunas para la siesta e incluso carritos de actividades. La idea es sencilla: los niños pueden desahogarse y jugar sin molestar a los demás pasajeros. Para la empresa de realidad virtual, no se trata de tolerancia, sino del derecho a la comodidad para todos, tanto adultos como niños.
Entre las muchas maneras en que Finlandia facilita la vida a las familias con niños: aquí les mostramos el parque infantil y la biblioteca dentro de nuestro compartimento de tren. ¡Un viaje en tren de cinco horas con nuestro hijo de un año, facilísimo! En cambio, nuestro último Amtrak no tenía cambiadores a bordo. 👀 pic.twitter.com/v1y4bIHS4G
– Zach Parolin (@ZParolin) 2 de agosto de 2024
Compromisos en otras partes de Europa
Austria sigue un enfoque similar. Sus trenes de alta velocidad ofrecen espacios dedicados a las familias, así como zonas tranquilas para los pasajeros que desean viajar con tranquilidad, sin prohibir el acceso a niños. Algunos trenes incluso incluyen un pequeño cine para que los más pequeños se entretengan durante los viajes largos.
Bélgica e Italia también permiten el acceso de niños a vagones silenciosos, basándose en la responsabilidad parental en lugar de la exclusión. En cambio, en España, la compañía ferroviaria nacional Renfe prohíbe explícitamente el acceso a las "zonas tranquilas" a menores de 14 años y a animales, adoptando así una política similar a la que ha probado la SNCF.
Un problema social más que una simple cuestión de comodidad
Tras esta controversia se esconde una visión de convivencia. ¿Deberían reservarse ciertos espacios para adultos que buscan tranquilidad, a riesgo de excluir a los más jóvenes? ¿O deberían rediseñarse los trenes para que realmente acojan a todo tipo de viajeros, incluidos los niños?
En Finlandia y Suiza, las compañías ferroviarias han demostrado que es posible conciliar un ambiente tranquilo y familiar. Mientras que Francia aboga por un vagón sin niños, otros países han optado por ofrecer más espacio para ellos.
En definitiva, el experimento "sin niños" de la SNCF va más allá de la simple cuestión de la comodidad. Revela una tensión entre dos enfoques: uno de separación, otro de inclusión. Al intentar preservar la tranquilidad, la compañía corre el riesgo de reflejar un hastío social ante la presencia de niños. Sin embargo, Europa demuestra que existen soluciones equilibradas: zonas de juego para algunos, zonas tranquilas para otros. El reto para la SNCF puede residir menos en la exclusión que en inventar un tren donde todos encuentren su lugar de forma natural.
