Con el Abierto de Australia 2026 a la vuelta de la esquina (del 18 de enero al 1 de febrero), Amanda Anisimova está atrayendo mucha atención, no solo por su talento en la cancha, sino también por su presencia mediática. La joven estrella estadounidense, número 3 del mundo, muestra una confianza renovada tras una impresionante temporada 2025 y parece decidida a llevar su juego al siguiente nivel este año en Melbourne.
Una temporada 2025 llena de promesas, pero marcada por los arrepentimientos.
Tras ganar los torneos de Doha y China, la tenista estadounidense Amanda Anisimova confirmó su estatus entre las mejores del circuito. Sin embargo, sus derrotas en las finales de Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos contra Iga Świątek y Aryna Sabalenka le dejaron un sabor amargo. Sin embargo, estos reveses reforzaron su motivación para seguir mejorando.
Una preparación serena antes del Abierto de Australia
A pesar de su temprana eliminación en Brisbane contra Marta Kostyuk, Amanda Anisimova mantiene la calma. Entre entrenamientos, la jugadora fue vista relajándose junto a la tenista australiana Priscilla Hon, lo que generó numerosos comentarios entusiastas en redes sociales. Este momento de relajación simboliza una preparación equilibrada, que combina concentración y un enfoque desenfadado.
Un poco de descanso antes del AO pic.twitter.com/k5COIuh68v
– AnisimovaFan (@FanAnisimova) 9 de enero de 2026
Las ambiciones de un campeón en ciernes
A sus 24 años, Amanda Anisimova aspira claramente a un título de Grand Slam. Su experiencia, serenidad y constante mejora la convierten en una seria candidata a la victoria en Melbourne. "Quiero seguir dándome los medios para llegar a más finales", afirma con determinación.
Ver esta publicación en Instagram
Amanda Anisimova afronta así la temporada 2026 con una ambición inquebrantable y una madurez creciente. Tras superar las decepciones de 2025, parece lista para convertir su potencial en triunfo. Si el éxito favorece a las jugadoras que aprenden de sus fracasos, 2026 podría marcar un punto de inflexión en la carrera de la joven estadounidense.
