Angelina Jolie habló recientemente con gran franqueza sobre las cicatrices que le dejó su cirugía preventiva contra el cáncer. Para la actriz, directora, guionista, productora y Embajadora de Buena Voluntad camboyano-estadounidense, estas no son marcas de dolor ni pérdida, sino prueba de vida, de una decisión deliberada y de un compromiso consigo misma y con sus hijos.
Una decisión médica hecha pública
En 2013, Angelina Jolie reveló que había optado por la cirugía para reducir su alto riesgo de desarrollar cáncer. Portadora del gen BRCA1, tomó esta decisión tras perder a varios familiares a causa de la enfermedad. En un artículo de opinión publicado en la prensa internacional, explicó que quería animar a las mujeres a informarse y, de ser necesario, a considerar opciones preventivas adaptadas a sus circunstancias individuales.
"Estoy orgulloso de mis cicatrices."
Hoy, Angelina Jolie habla abiertamente de sus cicatrices. En una entrevista con France Inter, declaró: «Estoy orgullosa de mis cicatrices. Es una decisión que tomé para seguir viva, para estar ahí para mis hijos». Enfatiza que estas cicatrices cuentan una historia: la de una lucha personal, pero también la de la solidaridad femenina.
En su última película, dirigida por la cineasta Alice Winocour, el personaje que interpreta también muestra cicatrices visibles, reflejo de su propia experiencia. Este paralelismo entre el arte y la vida le otorga a su interpretación una fuerza única.
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Un impacto que va más allá del cine
Desde que anunció públicamente su cirugía, Angelina Jolie se ha convertido en una figura de reconocimiento mundial. El denominado "efecto Angelina" ha provocado un aumento significativo de las solicitudes de pruebas genéticas en varios países. En Francia, los centros especializados registraron un aumento del 20 % en las consultas relacionadas con el riesgo de cáncer hereditario en los meses posteriores a su declaración pública. ¿Su mensaje? Fomentar decisiones informadas y personalizadas que respeten la trayectoria de cada persona. Enfatiza que "el acceso a las pruebas de detección y la atención nunca debe depender del lugar de residencia ni de los recursos económicos".
Rompiendo el silencio, dando sentido
Angelina Jolie no solo habla de medicina preventiva, sino también de una relación profundamente transformada con su cuerpo. Para ella, estas cicatrices no son algo que ocultar, sino algo que comprender, aceptar e incluso honrar. En un mundo donde la representación del cuerpo femenino sigue estando en gran medida regida por normas, ella ofrece una visión diferente: la de un cuerpo vivido, moldeado, dignificado y liberado de la mirada ajena.
Dice que comparte estas marcas visibles con "muchas mujeres que ama", refiriéndose a una comunidad silenciosa de mujeres que también han enfrentado decisiones difíciles. "Siempre me conmueve ver a otras mujeres compartir las suyas", confiesa.
Angelina Jolie afirma que sus cicatrices no son debilidades, sino una prueba de fortaleza. Al hablar abiertamente de su trayectoria, ofrece una nueva forma de pensar sobre la salud, el cuerpo y la hermandad. Su historia sigue inspirando, no por su heroísmo, sino por su autenticidad y su compromiso de marcar la diferencia para todas las mujeres.
