La lactancia materna debería ser algo normal y cotidiano. Sin embargo, algunas madres aún reciben críticas cuando amamantan a sus bebés en público. Esta es la experiencia que vivió recientemente una cantante londinense, quien, sin quererlo, se convirtió en el símbolo de un debate que va mucho más allá de su historia personal.
Un momento de complicidad se convirtió en controversia.
A principios de junio, Tayah Ettienne asistió a un festival de música privado diseñado para familias. Apasionada de la música y cantante profesional, llevó a su hija de 16 meses, Aaliyana, para que disfrutara del ambiente de los conciertos al aire libre. Durante el evento, la pequeña pidió el pecho mientras su madre bailaba bajo una carpa. Una amiga grabó la escena espontánea y la compartió en TikTok. Lo que iba a ser un simple recuerdo se convirtió rápidamente en un fenómeno viral, acumulando más de 700.000 visualizaciones en tan solo unos días.
@ettienne.mp3 Nuestro primer festival juntas 💜 El clima estaba decidido a ponernos a prueba. Lluvia, más lluvia y luego, solo por variar… ¡aún más lluvia! 😂 Pero, sinceramente, lo pasamos genial. La pequeña bailó, la gente sonrió, la música estaba por todas partes y, de alguna manera, la lluvia se convirtió en parte de la aventura. Definitivamente no será el último festival para este pequeño equipo 🥹✨ #M #ViajeDeMaternidad F #VidaDeFestival B #MamáLactante W #MujeresApoyandoMujeres ♬ sonido original - Ettienne | Cantautora
Cuando la lactancia materna sigue siendo un problema
La difusión del vídeo ha generado una oleada de comentarios negativos. Algunos internautas consideran la escena "inapropiada", argumentando que amamantar en público, y más aún en un festival, es inapropiado. Esta reacción sorprende a la joven madre. Si bien los profesionales sanitarios fomentan la lactancia materna, muchas mujeres siguen recibiendo comentarios negativos cuando amamantan a sus hijos fuera de casa. Entre miradas y críticas directas, el tema sigue siendo delicado en ciertos espacios públicos.
Ser madre sin renunciar a ti misma
Ante los ataques, Tayah Ettienne decidió alzar la voz. Para ella, persiste una idea que alimenta el prejuicio: que la maternidad obliga a las mujeres a reprimir sus deseos y pasiones. Por el contrario, defiende una visión más libre de la maternidad.
Según ella, es perfectamente posible ser una madre atenta y, al mismo tiempo, disfrutar de tus aficiones, salidas y vida social. Incluso cree que los niños se benefician al ver padres felices, realizados y auténticos. Este mensaje resuena en muchas mujeres, cansadas de las expectativas contradictorias que aún rodean la maternidad.
Los cuerpos de las mujeres en el centro del debate
Más allá de su experiencia personal, Tayah Ettienne señala un fenómeno más profundo: la dificultad que un sector de la sociedad aún parece tener para separar el cuerpo de la mujer de su dimensión sexual. Para quienes la apoyan, la lactancia materna cumple principalmente una función nutritiva y no debería percibirse como un acto vergonzoso o provocativo. La controversia, por lo tanto, reaviva una pregunta recurrente: ¿por qué un acto destinado simplemente a alimentar a un niño sigue provocando reacciones tan fuertes cuando se realiza en público?
Una ola de apoyo más fuerte que las críticas.
Si bien hubo muchos comentarios negativos, no fueron los únicos. Numerosas madres, así como usuarios comunes de internet, expresaron su apoyo a la cantante. Muchos la elogiaron por alzar la voz y por su compromiso con la defensa del derecho de las mujeres a amamantar libremente donde lo deseen. Esta movilización refleja un cambio de mentalidad. Aunque aún existen críticas, cada vez son más las voces que abogan por la normalización de la lactancia materna en público.
En definitiva, la historia de Tayah Ettienne pone de relieve una contradicción persistente: la lactancia materna es ampliamente recomendada, pero quienes la practican a veces siguen siendo juzgadas por los demás. Al responder públicamente a sus críticos, reitera una idea sencilla: alimentar a un hijo nunca debería ser motivo de vergüenza.
