Los infartos aún se perciben con frecuencia como una afección masculina. Sin embargo, las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte entre las mujeres en muchos países. Diversos estudios demuestran que los síntomas a veces pueden ser diferentes o más difíciles de identificar, lo que puede retrasar la atención médica.
Síntomas que a veces son menos típicos que el dolor de pecho
Contrariamente a la imagen clásica de dolor intenso en el pecho, algunas mujeres pueden experimentar síntomas más difusos durante un infarto. Una revisión científica indica que las mujeres suelen reportar síntomas como dificultad para respirar, fatiga inusual, náuseas o dolor en la espalda o el hombro.
Otras investigaciones muestran que los síntomas pueden incluir palpitaciones, mareos o una sensación general de malestar, a veces sin dolor torácico marcado. Algunas mujeres describen una molestia menos intensa en el pecho o una sensación de presión en lugar de un dolor agudo.
Fatiga inusual, a veces presente varios días antes.
Algunos estudios sugieren la presencia de los llamados signos prodrómicos, que pueden aparecer varios días antes de un infarto. Estos incluyen fatiga persistente, trastornos del sueño o dificultad respiratoria inusual.
Estos síntomas pueden ser difíciles de identificar porque a veces se asocian con otras causas, lo que puede retrasar la búsqueda de atención médica. Según los investigadores, la diversidad de síntomas contribuye a que el diagnóstico sea más complejo en algunos pacientes.
Dolor localizado en otra parte del cuerpo que no sea el pecho.
Diversas publicaciones científicas indican que el dolor puede sentirse en diferentes zonas de la parte superior del cuerpo. Las mujeres pueden referir dolor en la mandíbula, el cuello, la espalda o los brazos, a veces sin dolor intenso en el pecho.
Un análisis publicado en Heart & Lung también indica una mayor frecuencia de dolor de espalda, náuseas o dificultad para respirar en mujeres durante un infarto. Estos síntomas pueden confundirse con problemas digestivos, musculares o relacionados con el estrés.
Según algunas investigaciones, existe riesgo de un diagnóstico tardío.
Algunos estudios destacan que las mujeres pueden recibir un diagnóstico más tardío tras un infarto, sobre todo debido a la menor especificidad de sus síntomas. Una publicación, por ejemplo, indica que las mujeres tienen más probabilidades de ser infradiagnosticadas tras un infarto agudo de miocardio. Otros estudios también muestran que la variedad de síntomas puede retrasar la búsqueda de atención médica. Estos hallazgos subrayan la importancia de comprender mejor las señales de alerta.
Los expertos destacan que el dolor de pecho sigue siendo el síntoma más común tanto en mujeres como en hombres, pero que puede ir acompañado de otros síntomas. Estas diferencias no implican que los síntomas sean completamente distintos a los observados en los hombres, sino que pueden ser más variados y, en ocasiones, menos evidentes. Un mayor conocimiento de estos signos podría conducir a un diagnóstico más rápido y a un tratamiento más adecuado.
