La escena se viralizó en las redes sociales chinas antes de extenderse a nivel mundial: una streamer asiática reveló su verdadero rostro en directo tras un fallo repentino del filtro que usaba en su plataforma. En cuestión de segundos, la mujer, que solía mostrar una tez "filtrada", apareció con un rostro completamente diferente, provocando asombro y, en ocasiones, burlas entre sus seguidores.
Cuando la realidad alcanza a lo virtual
El fallo se produjo durante una transmisión en vivo en Douyin (la versión china de TikTok), según varios medios, como el New York Post y Yahoo Entertainment . Los clips, compartidos en X (anteriormente Twitter), muestran el momento preciso en que el filtro se desactiva: el rostro de la streamer cambia bruscamente, revelando rasgos muy diferentes a los que conocen sus fans.
Se informa que una streamer china perdió 140.000 seguidores después de que el filtro de belleza que estaba usando funcionara repentinamente mal durante una transmisión en vivo y revelara su rostro real 😶 pic.twitter.com/AvlC8fC2JG
— Mundo Payaso™ 🤡 (@ClownWorld) 16 de febrero de 2026
Un "catfish" accidental que divide a los internautas
El incidente desató rápidamente una avalancha de reacciones. Algunos usuarios acusaron a la mujer de "catfishing", es decir, de distorsionar deliberadamente su apariencia. Cientos de comentarios burlones inundaron las redes sociales, y, según se informa, la mujer perdió casi 140.000 seguidores en tan solo unos días (aunque esta cifra aún no se ha confirmado).
Sin embargo, no todos se sumaron a las críticas. Algunos internautas defendieron a la diseñadora: "Aunque mienta sobre su apariencia, es mucho más bonita sin filtro", escribió una persona. Otros señalaron la intensa presión que sufren los influencers para lucir bien en China, donde la perfección digital se ha convertido en la norma.
La obsesión por los filtros, un fenómeno nada aislado
El uso generalizado de filtros "embellecedores" en las plataformas asiáticas ha sido objeto de debate durante varios años. En 2019, otra streamer conocida con el seudónimo "Su Alteza Qiao Biluo" causó un escándalo al aparecer sin sus filtros "mágicos", revelando que en realidad era una mujer madura tras el avatar de una "joven diosa digital".
Estos incidentes ponen de relieve la línea cada vez más difusa entre la imagen digital y la realidad. En un contexto donde la tecnología permite remodelar los rostros a voluntad, cuestiones de transparencia, autenticidad e incluso salud mental se vuelven cruciales, tanto para los influencers como para sus audiencias.
En definitiva, este caso sirve como recordatorio de cómo la "belleza virtual" puede convertirse en una prisión. Mientras que algunos lo ven simplemente como una historia de ilusiones destrozadas, otros resaltan una constatación necesaria: detrás de cada rostro "filtrado" a menudo se esconde una persona sometida a una intensa presión para complacer y sobrevivir en un mundo donde la apariencia importa más que nunca.
