Ante los repetidos rechazos en línea, la estilista Marisa Lauren decidió cambiar de enfoque. Su iniciativa, compartida en TikTok, rápidamente captó la atención.
Solicitudes que quedaron sin respuesta
Como muchos profesionales creativos, Marisa Lauren, conocida en TikTok como @marisamenist, inicialmente probó el camino tradicional. Explica que contactó con jugadores de la NBA a través de LinkedIn con la esperanza de ofrecerles sus servicios como estilista. A pesar de sus repetidos intentos, sus mensajes no recibieron respuesta.
En una industria donde la imagen es primordial, conseguir un primer contrato puede ser complejo, especialmente sin una sólida red de contactos en el deporte profesional. En lugar de rendirse, Marisa Lauren decidió replantearse su estrategia.
Una iniciativa inesperada en el Madison Square Garden
Fue al comprar entradas a pie de cancha (que ofrecen una vista inigualable) para un partido de los New York Knicks que la joven decidió conectar. Los asientos más cercanos a la cancha ofrecen máxima visibilidad y, a veces, permiten interactuar directamente con los jugadores. El partido se celebraba en el Madison Square Garden de Nueva York, el icónico estadio de la NBA y sede de los Knicks. Al ubicarse a pie de cancha, Marisa Lauren esperaba poder presentar su trabajo en persona, donde sus mensajes digitales no habían sido suficientes.
En un video publicado en TikTok, muestra la pantalla de su teléfono frente a los jugadores de la NBA sentados en la cancha. Aparece un mensaje en letra grande: "¿Puedo peinarte?". Una estrategia simple, directa y efectiva. El video ha generado numerosas reacciones, desde admiración por su audacia hasta preguntas sobre el costo de tal operación.
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Cuando las redes sociales se convierten en una cámara de eco
El video, compartido en TikTok e Instagram, se viralizó rápidamente, ilustrando una tendencia en auge: profesionales que muestran sus trayectorias y sus intentos de entrar en el mundo competitivo. En su cuenta, la estilista relata cómo finalmente consiguió un contrato tras esta iniciativa. Marisa Lauren no ha detallado públicamente todos los términos del acuerdo, pero afirma que su presencia en el partido le permitió conectar con alguien crucial.
Su historia destaca cómo las redes sociales pueden servir como portafolio, red de contactos y palanca de visibilidad. Al compartir su experiencia, transforma una apuesta arriesgada en una narrativa inspiradora para otros creativos que enfrentan el rechazo.
El estilo, el nuevo reto para los jugadores de la NBA
Desde hace varios años, la moda ha cobrado cada vez mayor importancia en la NBA. La llegada de los jugadores al estadio, a menudo fotografiada y compartida en redes sociales, se ha convertido en auténticos desfiles de moda improvisados. Atletas como los de los New York Knicks cuidan con esmero su imagen pública, conscientes de que su estilo contribuye a su marca personal. Colaborar con un estilista les permite refinar esta identidad visual, aún más cuestionada en la era de Instagram y TikTok.
En este contexto, el enfoque de Marisa Lauren se inscribe en una dinámica donde el deporte y la moda se entrelazan cada vez más. Los jugadores, que se han convertido en figuras culturales más allá del terreno de juego, multiplican sus colaboraciones con diseñadores y asesores de imagen.
Atrévete a romper con el marco tradicional
La historia de esta estilista ilustra una realidad contemporánea: la contratación ya no depende únicamente de los canales formales. Si bien LinkedIn sigue siendo una herramienta fundamental para muchos profesionales, no garantiza el acceso a talentos muy solicitados. Al invertir en espacios en la cancha, Marisa Lauren optó por un enfoque directo. Esta decisión estratégica también plantea interrogantes sobre las nuevas formas de emprendimiento personal. Crear una oportunidad propia, documentar el proceso y capitalizar la viralidad: todos estos son elementos que están redefiniendo las reglas tradicionales de la búsqueda de contratos.
En resumen, a pesar de ser rechazada en LinkedIn, Marisa Lauren no abandonó su objetivo. Al comprar entradas a pie de cancha para un partido de los New York Knicks, transformó un rechazo digital en una oportunidad tangible. Su historia nos recuerda que, en las industrias creativas y deportivas, la audacia y la perseverancia a veces pueden abrir puertas que la mensajería en línea por sí sola no puede.
