Con más de 280.000 seguidores en tiempo récord, las influencers "parejas" Valeria y Camila están generando tanto interés como sospecha. ¿Será su cuenta la nueva cara de la inteligencia artificial?
¿Una estética "demasiado perfecta" para ser verdad?
Se llaman Valeria y Camila, se autodenominan gemelas siamesas, tienen "dos cabezas, pero una misma vibra" y cuentan con más de 290.000 seguidores en Instagram. Moda, maquillaje, poses divertidas: su mundo visual está meticulosamente diseñado para cautivar. Y funciona. Pero a medida que su fama se dispara, surgen preguntas: ¿son estas gemelas humanas o un nuevo producto de la inteligencia artificial?
Su biografía es concisa pero intrigante: nacidos en Florida y con 25 años, afirman tener la columna vertebral fusionada y rechazan cualquier idea de separación quirúrgica. En sus historias de Instagram, incluso responden preguntas curiosas: "Sí, hablamos, nos movemos, obviamente no somos IA". Sin embargo, esta afirmación no convence a todos. Los internautas notaron rápidamente anomalías: miradas fijas, extraña simetría, piel extremadamente suave, amigos con un parecido asombroso... Todas estas pistas han llevado a algunos a sospechar una creación puramente digital.
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La duda fue confirmada por Andrew Hulbert, ingeniero especializado en indicaciones de IA, en una entrevista con el Daily Mail . Según él, los gemelos son, en efecto, creaciones generadas por inteligencia artificial. «Es una estrategia narrativa diseñada para generar la máxima interacción. Todo es perfecto, hasta la ausencia de imperfecciones», explica. Las imágenes son demasiado nítidas, demasiado limpias. ¿Y sus ojos? «Ahí es donde la IA suele fallar. La mirada carece de profundidad y espontaneidad».
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Una tendencia preocupante
Este caso no es aislado. Los influencers generados por IA están proliferando, desde modelos falsos y cantantes virtuales hasta parejas ficticias. Algunos son transparentes sobre sus identidades artificiales. Otros, como Valeria y Camila, mantienen la ambigüedad. Esta estrategia genera división: entre la fascinación por el realismo y la inquietud ante la manipulación.
Los comentarios sobre sus publicaciones son diversos. Algunos se maravillan: "Increíble", "Magnífico". Otros reaccionan: "¿Por qué nadie habla de que son falsos?". "Es escalofriante lo que la IA puede hacer". Estas figuras digitales desafían nuestra relación con la imagen, el cuerpo y la autenticidad. También plantean la cuestión de la representación: ¿qué significa idealizar a personas que no existen?
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En definitiva, el fenómeno de Valeria y Camila encarna una era donde la línea entre la verdad y la ficción se difumina, deliberadamente. Su historia (ficticia) de siamesas toca una fibra sensible: la de la individualidad, la resiliencia y la inclusión. Solo que, aparentemente, todo es una narrativa inventada. Y, sin embargo, siguen generando revuelo en Instagram. Prueba de que, en la economía de la atención, la ilusión a veces vale más que la autenticidad.
