Usar calcetines por la noche puede parecer trivial, incluso pasado de moda, pero varios estudios y especialistas del sueño sugieren que este simple acto puede, de hecho, favorecer el sueño y mejorar ligeramente la calidad del descanso. Al influir en la regulación de la temperatura corporal, los calcetines en la cama se convierten en una valiosa herramienta de termorregulación para el sueño.
¿Por qué los calcetines favorecen el sueño?
Ponerse los calcetines antes de dormir calienta los pies, lo que provoca vasodilatación de los vasos sanguíneos subcutáneos. La sangre caliente sube a la superficie, el calor se disipa y la temperatura interna del cuerpo desciende ligeramente, lo cual constituye una de las señales biológicas clave que el cerebro asocia con el sueño.
En 2018, un pequeño estudio realizado en la Universidad Nacional de Seúl con seis hombres jóvenes demostró que quienes dormían con calcetines se dormían un promedio de 7,5 minutos antes, se despertaban con menos frecuencia durante la noche y dormían unos 32 minutos más que quienes dormían descalzos. Los autores concluyeron que regular la temperatura de los pies durante la noche puede ayudar a mejorar ciertos aspectos de la calidad del sueño.
Lo que dicen los especialistas del sueño
Expertos como la profesora Indira Gurubhagavatula, portavoz de la Academia Americana de Medicina del Sueño, explican que el mecanismo no solo afecta a los pies, sino a todo el sistema circulatorio. Al calentar las extremidades, también se produce vasodilatación en otras partes del cuerpo, lo que facilita la disipación del calor y reduce la temperatura corporal, condición que favorece la conciliación del sueño.
Otros especialistas, como el Dr. Raymann, señalan que el cerebro interpreta este descenso de la temperatura corporal central como una señal para iniciar el sueño. En la práctica, esto suele traducirse en una sensación de somnolencia que se instala con mayor rapidez una vez que los pies finalmente se calientan.
Elegir los calcetines adecuados para la noche
Para que esta práctica sea beneficiosa, la elección de los calcetines es importante: se recomienda optar por unos limpios y hechos de materiales naturales transpirables, como algodón o lana merino, para limitar la transpiración y la irritación. Los calcetines deben ser lo suficientemente anchos como para no comprimir el tobillo ni la pantorrilla, ya que los calcetines ajustados pueden restringir la circulación sanguínea y causar entumecimiento.
Los expertos nos recuerdan que, salvo en casos específicos, no es necesario usar medias de compresión para dormir: al acostarse, el retorno venoso mejora de forma natural, y las medias demasiado compresivas suelen resultar incómodas. Si tiene propensión al pie de atleta, problemas circulatorios o diabetes, es recomendable consultar con su médico antes de adoptar este hábito nocturno con regularidad.
Un consejo útil, pero no una cura milagrosa.
Los médicos enfatizan que dormir con calcetines no es un tratamiento para trastornos del sueño como el insomnio crónico o la apnea del sueño, que requieren cuidados específicos. Más bien, es una forma sencilla de optimizar las condiciones propicias para el sueño: pies calientes, una temperatura interna ligeramente más baja y una mayor sensación de confort.
Para quienes se preocupan por pasar demasiado calor en mitad de la noche, una solución es usar calcetines solo al acostarse, el tiempo suficiente para activar la vasodilatación cutánea necesaria para conciliar el sueño, y luego quitárselos al conciliar el sueño. Así podrán disfrutar de sus beneficios... sin sentirse sofocados bajo las sábanas.
