Es una aplicación con un nombre bastante desconcertante: ¿Estás muerto? Lanzada en China en mayo de 2025, ha atraído a millones de usuarios —jóvenes, trabajadores y jubilados— atraídos por su promesa: confirmar a sus seres queridos cada día que siguen vivos. Cómo funciona: basta con hacer clic en un botón verde adornado con un pequeño fantasma para indicar que todo está bien. Si se olvida durante dos días, se envía un mensaje de alerta a un contacto de emergencia registrado.
Un invento nacido de la “soledad conectada”
Con un precio aproximado de un euro, "¿Estás muerto?", también conocido como "Demumu", se alzó rápidamente con el primer puesto en las listas de descargas de pago de las tiendas de aplicaciones chinas. Más allá de la simple curiosidad, aborda una necesidad profunda: romper el aislamiento en una sociedad donde vivir solo se está convirtiendo en la norma.
Detrás de esta idea se encuentran tres jóvenes desarrolladores chinos de treinta y tantos años, deseosos de ofrecer una solución tecnológica a la creciente soledad. El país experimenta un rápido envejecimiento y una urbanización masiva, dejando a millones de personas aisladas, lejos de sus familias. Según el Global Times , más del 30 % de los ciudadanos chinos vivirán solos en 2030.
La aplicación atrae a un público mucho más amplio que no se limita a las personas mayores: estudiantes, trabajadores urbanos y personas que se declaran solteras la están adoptando como una herramienta de seguridad emocional. Crea la ilusión de una conexión, aunque mínima, en un mundo hiperconectado donde, paradójicamente, la comunicación parece estar debilitándose. El fenómeno ya está traspasando fronteras: «Demumu» ya se encuentra entre las aplicaciones de pago más descargadas en Estados Unidos, Australia y España.
Cuando la tecnología invade nuestra privacidad
Este concepto, sin embargo, plantea cuestiones éticas y sociales. ¿Es realmente necesario usar una aplicación para demostrar que aún existimos? La aplicación "¿Estás muerto?" refleja tanto la ansiedad moderna del aislamiento como la necesidad casi vital de ser reconocido, visto y reconocido. Mientras algunos la ven como "una herramienta tranquilizadora y útil", otros la denuncian como "una relación mórbida con la presencia humana". Esta "digitalización del contacto vital" parece sustituir los intercambios directos por una simple interacción mecánica: un clic diario para decir "Sigo aquí".
Bajo su apariencia de gadget peculiar, "¿Estás muerto?" revela una realidad mucho más profunda: la soledad contemporánea, exacerbada por el ritmo de las grandes ciudades y el debilitamiento de los lazos familiares. Este éxito global muestra cómo la tecnología intenta, aunque de forma imperfecta, llenar este vacío emocional. Queda por ver si, en el futuro, estas herramientas realmente nos acercarán... o si simplemente confirmarán que aún respiramos solos, tras nuestras pantallas.
