En Instagram, la creadora de contenido @leblogdeneroli compartió recientemente un video que impactó a miles de personas. En él, se la ve con leotardo y zapatillas de punta, practicando una disciplina que a menudo se asocia con la juventud: el ballet clásico. A sus 37 años, confiesa en una voz en off: "Pensé que nunca mejoraría". Este mensaje impactó a muchas mujeres que, como ella, han enterrado sus sueños de infancia bajo el peso de los años, las obligaciones o el juicio de los demás.
Reconciliando el presente con la niña que una vez fue
En su presencia en línea, @leblogdeneroli alterna imágenes de sus clases de baile con fotos de ella misma de niña, en tutú, claramente apasionada. Escribe: «Estamos haciendo danza clásica», como si se dirigiera a su yo más joven. Esta presentación tierna y sincera evoca un tema universal: la reconciliación con el pasado, la ternura hacia la infancia y el derecho a reavivar pasiones olvidadas.
Iniciarse en la danza clásica en la edad adulta no es sólo una actividad: es un acto de confianza en uno mismo, un retorno a una forma de ligereza, de expresión personal, a veces incluso de curación.
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Danza clásica, no sólo para niños
El testimonio de @leblogdeneroli contradice una idea aún muy arraigada: que la danza clásica "ya no es para nosotros" después de cierta edad. A través de sus vídeos, demuestra que aprender es posible, incluso en etapas más avanzadas de la vida, y que puede ser una fuente de alegría y superación personal, sin el objetivo de la actuación profesional.
En Francia, cada vez más escuelas de danza ofrecen clases específicas para adultos principiantes. Las motivaciones son diversas: retomar una actividad artística, trabajar la postura y la flexibilidad, o simplemente cumplir un sueño largamente acariciado. Sin embargo, los obstáculos suelen ser psicológicos: el miedo a ser juzgado, la sensación de ser "demasiado mayor" o la creencia de que nunca se alcanzará el nivel requerido. La historia de @leblogdeneroli derriba estas barreras con delicadeza y sinceridad.
Un mensaje inspirador para todos aquellos que dudan.
En los comentarios de su canal, muchas mujeres se identifican con su trayectoria. Algunas comparten sus propias experiencias, mientras que otras admiten que nunca se atrevieron a dar el salto. Este tipo de contenido, alejado de los dictados del rendimiento o la apariencia, destaca una nueva forma de empoderamiento femenino: una que no se basa en la perfección ni en la eterna juventud, sino en la libertad de elección. Atreverse, incluso en la madurez. Permitirse empezar, equivocarse, volver a empezar. A los 37 o 57 años (o más). El mensaje es claro: nunca es tarde para reconectar con lo que realmente te inspira.
Una invitación a reconectarse con uno mismo
Esta historia no solo trata de una mujer que se inicia en la danza clásica. También trata de una mujer que se escucha a sí misma y crea espacio para su viaje interior. A través de la danza, @leblogdeneroli no intenta recuperar el tiempo perdido. Lo transforma. Y para muchas, este enfoque abre una puerta que se convierte en un espacio por el que pueden pasar: tomar clases de canto, retomar el dibujo, aprender a tocar un instrumento o simplemente volver a moverse, por sí mismas. Porque nunca es tarde para estar en paz con una misma.
En definitiva, la trayectoria de @leblogdeneroli nos recuerda que la vida está llena de segundas oportunidades y nuevos comienzos, sin importar la edad. Su historia anima a todos a repensar los límites que nos imponemos y a permitirnos soñar, crear y explorar, sin estar limitados por normas ni estadísticas.
