La presencia de Taylor Swift en el cuarto partido de las Finales de la NBA no pasó desapercibida, e incluso generó algunas críticas. Si bien la aparición de la cantautora estadounidense encantó a muchos fanáticos, un comentario de un comentarista, captado por un micrófono que se dejó encendido, reavivó un debate recurrente: ¿Es Taylor Swift una verdadera fanática de los Knicks?
Una presencia muy comentada
El 10 de junio, Taylor Swift asistió al cuarto partido de las Finales de la NBA en el Madison Square Garden, donde los New York Knicks derrotaron a los San Antonio Spurs (107-106). Estaba sentada junto a sus amigas Este y Alana Haim, luciendo una camiseta con la inscripción "Stevie Knicks", un juego de palabras en homenaje a la cantautora estadounidense Stevie Nicks. Entre las numerosas celebridades presentes se encontraban el actor franco-estadounidense Timothée Chalamet, el actor y comediante estadounidense Ben Stiller, la personalidad de la televisión, empresaria e influencer estadounidense Kylie Jenner, y la modelo y empresaria estadounidense Hailey Bieber.
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Un comentario captado por un micrófono.
Fue la comentarista de radio de los Knicks, Monica McNutt, quien desató la polémica. Mientras hablaba sobre la presencia de Taylor Swift en la radio, exclamó, aparentemente sin darse cuenta de que estaba al aire: "No es fan de los Knicks, ¡lárgate de aquí!". El video se viralizó rápidamente en las redes sociales, dividiendo a los usuarios y provocando indignación entre los fans de Taylor Swift. Algunos incluso comentaron: "¿Qué hace ella aquí?".
Apoyo inesperado
Sus fans no tardaron en señalar que Taylor Swift lleva años expresando su apoyo a los Knicks, e incluso que posee una antigua camiseta del jugador Amar'e Stoudemire. Lo más sorprendente fue que Dave Portnoy, fundador de Barstool Sports, salió en su defensa, criticando al comentarista por atacar a Taylor Swift cuando también había muchas otras celebridades presentes.
Una disculpa y un debate más amplio.
Ante la polémica, Monica McNutt se disculpó al día siguiente. Reconociendo su error, admitió desconocer que Taylor Swift fuera fan suya en el pasado. Más allá de la anécdota, el episodio ilustra un fenómeno recurrente: la desconfianza que rodea la presencia de celebridades —y a menudo mujeres— en eventos deportivos, donde se las presiona constantemente para que demuestren ser verdaderas aficionadas.
Inicialmente retratada como una intrusa en un solo comentario, Taylor Swift finalmente vio confirmada su condición de fan, incluso tras las disculpas de su detractor. La controversia se disipó rápidamente, pero probablemente revela más sobre cómo se percibe a las celebridades en los estadios que sobre la propia cantante.
