La creación que lució la modelo rusa Irina Shayk en la Gala del Met de 2026, la noche del 4 al 5 de mayo, estaba compuesta íntegramente por relojes, cadenas y joyas, y captó de inmediato la atención de todos en la alfombra roja.
200 horas de elaboración artesanal
La creación requirió más de 200 horas de meticulosa elaboración artesanal. Las cadenas sustituyeron las costuras tradicionales, un reloj sirvió como cierre principal, collares y brazaletes de metal rodeaban los brazos, y una cadena se extendía hasta el ombligo. Todo esto se combinó con una falda larga y fluida de color negro que aportaba cohesión al conjunto, creando una silueta armoniosa: la sobria parte inferior permitía que la complejidad arquitectónica de la sección superior acaparara toda la atención.
Esta pieza fue diseñada por Alexander Wang, quien describió su concepto en un comunicado de prensa: «Concebida como un archivo para vestir, la creación se inspira en principios surrealistas, recontextualizando objetos funcionales en la moda. Las cadenas reemplazan las costuras, los broches las puntadas y los relojes sirven de punto de anclaje al cuerpo, creando un cierre y un punto focal». Una declaración artística que encapsuló a la perfección el tema «La moda es arte» de la Gala del Met de 2026.
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El homenaje a Dalí en la alfombra roja
La prensa enseguida estableció paralelismos con Salvador Dalí y sus relojes derretidos: Irina Shayk fue descrita como "un Dalí viviente" en la alfombra roja, donde el reloj se convertía tanto en accesorio como en elemento estructural del atuendo, un objeto cotidiano elevado a la categoría de obra de arte. Una referencia surrealista perfectamente calibrada para una velada cuyo propósito era precisamente cuestionar la frontera entre la ropa y el arte.
"Ella es tan deslumbrante"
Alexander Wang reveló a Entertainment Tonight el origen de su inspiración: «Simplemente me inspiró su energía. Es tan deslumbrante que pensé: "Vamos a plasmar esa energía en las joyas más exquisitas y los relojes más increíbles. Todo gira en torno al cuerpo. La moda es arte"». Un punto de partida sencillo —la presencia de Irina Shayk— se transformó en un manifiesto estilístico.
Relojes en lugar de costuras, cadenas en lugar de tela, 200 horas de trabajo artesanal: Irina Shayk no se limitó a "lucir un atuendo en la Gala del Met de 2026". Encarnó una idea, y eso era precisamente lo que exigía la velada.
