¿Y si la anticoncepción se convirtiera finalmente en una responsabilidad compartida? En Lille, un equipo de investigadores trabaja en el proyecto "STEOM", presentado como el primer DIU masculino del mundo. Sin hormonas, reversible y de inserción en minutos, este dispositivo podría cambiar radicalmente la forma en que las parejas heterosexuales abordan la anticoncepción en los próximos años.
¿Cómo funciona exactamente un DIU masculino?
El dispositivo "STEOM" funciona según un principio mecánico similar al del DIU femenino: impide el paso de los espermatozoides sin alterar las hormonas ni bloquear la fertilidad de forma permanente. El dispositivo se inserta mediante un procedimiento menor realizado con anestesia local. La intervención dura unos quince minutos y requiere una pequeña incisión en el escroto. Según los médicos responsables del proyecto, no se necesitan puntos de sutura ni vendajes extensos.
Diseñado para permanecer colocado durante tres años, el dispositivo puede ser retirado o reemplazado posteriormente por un profesional capacitado. El objetivo es claro: ofrecer un método anticonceptivo masculino sencillo, no hormonal y reversible.
Un invento nacido de la necesidad de nuevas opciones.
El proyecto fue impulsado por la andróloga Julie Prasivoravong , quien buscaba ampliar las opciones anticonceptivas disponibles para los hombres. Actualmente, las opciones masculinas son limitadas: condones, los llamados métodos "naturales" o la vasectomía, a menudo percibida como permanente a pesar de su naturaleza a veces reversible.
El dispositivo "STEOM" se concibió, por lo tanto, como una alternativa más flexible. El proyecto está liderado por el Hospital Universitario de Lille, en colaboración con la Universidad de Lieja y varios investigadores especializados en tecnologías médicas. La idea ya está ganando adeptos porque aborda una cuestión cada vez más presente en los debates sobre anticoncepción: ¿por qué esta responsabilidad sigue recayendo principalmente sobre las mujeres?
Se prevén ensayos clínicos para los próximos años.
Los ensayos preclínicos comenzaron en mayo de 2026 en la Universidad de Lieja. Si los resultados se consideran satisfactorios, se realizarán ensayos clínicos con alrededor de cien voluntarios en Francia y Bélgica.
Antes de su comercialización, el dispositivo deberá superar numerosos obstáculos regulatorios. El "STEOM" pertenece a una categoría de dispositivos médicos altamente regulada, con requisitos de seguridad particularmente estrictos. Por lo tanto, es probable que transcurran entre 7 y 10 años antes de que pueda llegar al mercado.
La anticoncepción sigue siendo utilizada mayoritariamente por mujeres.
La llegada de "STEOM" también reaviva un debate bien conocido: el de compartir la carga anticonceptiva . Incluso hoy en día, la mayoría de los métodos anticonceptivos utilizados dependen del cuerpo de la mujer. La píldora, el DIU hormonal, el implante o el parche suelen implicar importantes limitaciones físicas, mentales u hormonales.
Al mismo tiempo, cada vez más hombres optan por la vasectomía. En Francia, el número de intervenciones ha aumentado considerablemente en los últimos años, lo que indica que un segmento de la población masculina desea participar más activamente en la anticoncepción. Por lo tanto, "STEOM" podría representar un nuevo paso en esta tendencia.
Un detalle que ya está generando debate.
En las redes sociales, un tema recurrente en las conversaciones es el de muchas mujeres, quienes destacan la aparición de los llamados anticonceptivos masculinos diseñados específicamente para ser "libres de hormonas", mientras que las mujeres llevan décadas utilizando anticonceptivos hormonales, a veces con importantes efectos secundarios. Aumento de peso, migrañas, disminución de la libido, fatiga o cambios de humor: muchas mujeres comparten con frecuencia sus experiencias negativas con ciertos métodos hormonales.
Para algunos comentaristas en línea, este contraste pone de relieve una diferencia histórica en la forma en que la medicina ha abordado la anticoncepción según el género. Otros, sin embargo, señalan que ampliar las opciones anticonceptivas para los hombres sigue siendo un paso adelante positivo, especialmente si conduce a una mejor distribución de la responsabilidad anticonceptiva dentro de las parejas.
En resumen, con "STEOM", la anticoncepción masculina entra en una nueva fase de reflexión. Más allá de la innovación médica, este proyecto abre la puerta a un diálogo más amplio sobre la responsabilidad compartida, la importancia de escuchar al cuerpo y la diversidad de opciones anticonceptivas.
