Durante una reciente aparición en el podcast de Jesse Tyler Ferguson, " Dinner's on Me ", la actriz y modelo estadounidense Brooke Shields recordó una entrevista que la marcó profundamente. A los 15 años, siendo ya una joven actriz y modelo famosa, fue entrevistada por la periodista estadounidense Barbara Walters. Cuatro décadas después, Shields describió la entrevista como "una locura" y la pregunta principal que le hicieron como "inapropiada". Este testimonio contribuye a un debate más amplio sobre cómo se ha entrevistado históricamente a las mujeres jóvenes en los medios de comunicación.
Una pregunta que nunca debió haberse formulado.
Brooke Shields ahora tiene la perspectiva necesaria para describir lo que vivió en su adolescencia. En el podcast, recuerda: «Fue una locura que Barbara Walters me pidiera mis medidas» cuando solo tenía 15 años . «Pero, bueno... ¿a qué venía todo aquello?», añade. Una pregunta que, en su contexto, ilustra tristemente cómo la industria mediática de los años 80 trataba a las jóvenes promesas: priorizando sus cuerpos sobre su trabajo.
Sin embargo, Brooke Shields matiza su declaración con cierta generosidad: «Estas mujeres trabajaban en una época en la que las mujeres no tenían poder, y en un mundo dominado por los hombres, ni siquiera pensaban en mí». Este análisis perspicaz nos recuerda hasta qué punto las pioneras del periodismo televisivo tuvieron que lidiar con normas profundamente sexistas para triunfar en su profesión.
Esta afirmación forma parte de un debate más amplio.
El testimonio de Brooke Shields no surgió de la nada. Desde la muerte de la periodista, presentadora y productora estadounidense Barbara Walters en 2022, a los 93 años, varias de sus entrevistas han sido objeto de un análisis crítico. En el documental "Tell Me Everything", estrenado el año pasado, varios colaboradores cercanos de la periodista reconocieron que algunos de sus métodos "no han envejecido bien", en palabras de la periodista Cynthia McFadden.
Uno de los ejemplos más citados sigue siendo la entrevista con la empresaria estadounidense Monica Lewinsky, a quien Barbara Walters le preguntó si no se sentía responsable por haber hecho "algo malo para el país" durante su relación con Bill Clinton. Este enfoque se considera ahora particularmente duro para una joven ya devastada por el escándalo. El caso de Broke Shields sigue este mismo patrón: el de una época en la que las propias periodistas participaban, a veces sin saberlo, en un sistema que reducía a sus invitadas a sus cuerpos o a su "responsabilidad".
El peso de la validación, incluso en la cima
Más allá del recuerdo específico de esta entrevista, Brooke Shields ofrece una reflexión más amplia sobre la búsqueda de reconocimiento entre las mujeres en el ojo público. Durante sus apariciones en The View, el programa que Barbara Walters presentó durante años, la actriz recuerda haber sentido que la propia periodista buscaba una forma de validación por parte de sus compañeras. "De repente, mi presencia tenía más valor en el contexto de The View que el que ella había tenido nunca", explica.
Y para continuar, en términos más generales: "El ciclo de mujeres que necesitan la aprobación de los demás en el ojo público nunca termina, sin importar quién seas". Una observación que resuena especialmente en un momento en que las mujeres mayores de 50 años están alzando la voz y se están convirtiendo en un tema central en los medios de comunicación; una lucha que la propia Brooke Shields ha estado liderando durante varios años, sobre todo a través de su libro "Brooke Shields no tiene permitido envejecer" y su marca de cuidado del cabello "Commence".
Con este testimonio, Brooke Shields no ataca a una persona, sino que arroja luz sobre un sistema. Al retomar esta pregunta "inapropiada" planteada hace 45 años, nos recuerda cómo la representación de las mujeres jóvenes en los medios de comunicación ha estado marcada durante mucho tiempo por códigos problemáticos.
