La modelo estadounidense Bella Hadid causó sensación recientemente en el estreno de "La Bella", el nuevo thriller de Ryan Murphy. Su vestido rojo de Schiaparelli desató una oleada de reacciones, que iban desde la fascinación hasta la inquietud. Un vestido, una silueta, un debate.
Un rojo intenso, firma de alta costura
Elaborado por la casa Schiaparelli, reconocida por sus creaciones esculturales y conceptuales, el vestido largo se ciñó a la figura de Bella Hadid en un intenso satén rojo. El cuello halter enmarcaba elegantemente su cuello, mientras que un plastrón moldeado, inspirado en la anatomía humana, creaba un impactante efecto visual. Este detalle evocaba las siluetas audaces que la marca ha ofrecido tradicionalmente.
En 2021, Bella Hadid causó sensación en el Festival de Cine de Cannes con un vestido negro adornado con órganos respiratorios dorados. Su vínculo con Schiaparelli, más que una simple colaboración, se convirtió en una colaboración artística en toda regla.
Ver esta publicación en Instagram
Un vestido diseñado como un papel.
El tono escarlata evoca al personaje de Ruby, a quien interpreta en la serie "La Bella". En la secuencia inicial de la película, Bella aparece con un traje rojo en una motocicleta, con la mirada fija y el porte afilado. El estreno adquirió así un aire de actuación, difuminando los límites entre actriz y musa. El contraste entre la tela fluida y el corpiño rígido reforzó esta dualidad: entre fuerza y vulnerabilidad. En cuanto a los accesorios, todo fue minimalista: tacones de charol, maquillaje sobrio pero sofisticado, labios a juego con el vestido y un peinado impecable.
Reacciones encontradas: admiración y malestar
Como suele ocurrir con Bella Hadid, las reacciones rápidamente se dividieron.
- En el lado de los elogios: "escultural" , "inolvidable" o incluso "una visión moderna de la alta costura" .
- En el lado crítico: "perturbador" , "demasiado sugerente" o incluso "excesiva puesta en escena" .
La pieza central del atuendo —este peto moldeado en trampantojo— intriga tanto como divide. En 2026, estas elecciones estéticas revelan una fractura entre dos visiones de la moda: una expresiva y sin filtros; la otra, más conservadora.
Una silueta que plantea preguntas
Bella Hadid no es ajena a las audaces declaraciones estilísticas. Desde su debut, ha explorado estilos de ropa que invitan a la reflexión: cortes inesperados, tejidos sorprendentes y mucho más. Cada aparición se convierte en un campo de experimentación visual. Juega con líneas, volúmenes y expectativas. Para los diseñadores, su cuerpo es un lienzo vivo, un vehículo de expresión.
La coraza esculpida, un nuevo campo de expresión
Este detalle, inspirado en esculturas antiguas, reinventa la ropa estructurada: ni ocultación ni exposición, sino transformación. Schiaparelli abraza esta "nueva tendencia" de sugerir sin mostrar, de estilizar el cuerpo en lugar de revelarlo. Para 2026, varias casas de moda seguirán su ejemplo: piezas moldeadas en Coperni, elementos anatómicos estilizados en Balmain y Mugler. Este estilo se convierte en un lenguaje propio, fusionando la artesanía de alta precisión con un potente mensaje visual.
Bella Hadid encarna una cierta idea de la moda contemporánea: cerebral, teatral, a veces incómoda. No busca complacer a toda costa, sino expresar una visión. Su aparición en Nueva York no deja lugar a la indiferencia. Y esto es precisamente lo que, desde hace varios años, la ha convertido en una de las figuras más observadas —y debatidas— del mundo de la moda.
